COLABORACIÓN
Por Manuel Otilio Pérez Pérez
En los tres siglos de dominación continúa de la parte del Este de la isla antes Española o de Santo Domingo, los empleos o puestos de importancia fueron ostentados por españoles peninsulares, quienes llegaban con su designación bajo el brazo. Esto era posible por estar en la proximidad de donde se emitían tales decisiones, lo cual estaba muy cuesta arriba o vedado para el español insular, por la lejanía y por el desconocimiento de éste de los engranajes del poder y quizás por la carencia de capacidad personal.
Pero, en el transcurrir tiempo se va produciendo el proceso de diferenciación entre el español insular y el peninsular, y en el primero va surgiendo el concepto de pertenencia al terruño natal a la vez que se va preparando académicamente para poder optar por los empleos o puestos de importancia.
Esa diferenciación basada en el concepto de pertenencia al lar nativo va definiendo una población que aunque habla la misma lengua del peninsular, tiene la misma religión y algunos hábitos, va nucleando lo que será el embrión de la que más tarde fue y es la nación dominicana.
Tan fuertes ha sido la definición del pueblo dominicano que lo podemos comprobar con los combates contra franceses, ingleses, españoles, haitianos y estadounidenses a lo largo de nuestra historia.
En ese lapso de tres siglos, luego de la Reconquista en 1809, aparece el primer español insular Gobernador de la Parte Oriental en la persona del Brigadier Juan Sánchez Ramírez, nacido en Cotuí, cargo obtenido por las armas, no designado por la metrópolis.
Las familias de la Parte Oriental de la isla antes Española o de Santo Domingo, que se habían marchado al exterior, a la llegada de Toussaint L’ouverture en 1801, comenzaron a regresar, luego de finalizada «La era de Francia en Santo Domingo», entre esas estaba la Bobadilla Briones, en la cual estaba el jóven Tomás Bobadilla quien se había preparado en Puerto Rico donde obtuvo su primer empleo como escribano.
También había regresado desde Cuba el Dr. José Núñez de Cáceres, con todos los nombramientos que ejercía allá.
Con La Reconquista se inicia el período histórico conocido como «La España Boba», que duró hasta el 1° de diciembre de 1821.
Esa primera decisión de obtener certificado de limpieza de sangre, significa que aunque Tomás Bobadilla tenía ancestros españoles por los dos lados (paternos y maternos) era para poder disputar a los españoles peninsulares el derecho a la designación de los empleos o puestos en la isla antes Española o de Santo Domingo, con el concepto de pertenencia al terruño insular.
Si antes de octubre 1810, algún español insular no había buscado, obtenido y publicado testimonios de limpieza de sangre a fin de competir con los españoles continentales por los empleos en la parte Oriental de la isla antes Española o de Santo Domingo, basado en el concepto de pertenencia a su tierra natal , tenemos suficientemente documentado que ese honor corresponde a Tomás Bobadilla Briones.

