COLABORACIÓN
Por Bolívar Balcácer
En los últimos tiempos, hemos sido testigos de una proliferación alarmante de “analistas políticos al vapor” en las redes sociales. Estos individuos, sin la formación ni la certificación adecuadas, se han erigido como expertos en política, comentando sobre asuntos cruciales sin el rigor necesario. Esta tendencia no solo socava la credibilidad informativa, sino que también distorsiona el debate público y confunde a los ciudadanos.
¿Quiénes son estos “analistas al vapor”?
Los “analistas al vapor” son aquellos que, sin una base sólida de conocimientos o experiencia, se aventuran a opinar sobre temas políticos. A menudo carecen de la profundidad que los politólogos, periodistas y comentaristas certificados aportan a sus análisis. Su presencia en las redes sociales ha crecido exponencialmente, y sus opiniones se difunden rápidamente, a menudo sin ningún filtro crítico. Los protagonistas en este arroz con mango son los dominicanos que en New York abundan por montones y hasta plataneros son analistas y salen hasta TV normal
El peligro de la desinformación
La proliferación de estos “expertos” no solo es preocupante, sino también peligrosa. La desinformación se propaga como un incendio forestal, y los ciudadanos bien intencionados pueden verse atrapados en una maraña de opiniones contradictorias y datos erróneos. La credibilidad de la información se desvanece cuando cualquiera puede presentarse como un analista sin la debida preparación.
La importancia de la certificación y la formación
Los politólogos, periodistas y comentaristas certificados han dedicado años a estudiar y comprender los matices de la política. Su formación les permite contextualizar los eventos, analizar las tendencias y ofrecer una visión informada.
La certificación es un sello de calidad que garantiza que sus opiniones están respaldadas por conocimientos sólidos y una ética profesional. Y saber que la mayoría de periodistas del CDP-NY nunca fueron a una sala de redacción y son periodistas de oído con carnet sin calidad para criticar el cancer desinformativo de los busca pesos.
Llamado a la responsabilidad
Como sociedad, debemos ser críticos y exigentes con las fuentes de información. No debemos aceptar ciegamente las opiniones de aquellos que carecen de credenciales. En lugar de seguir a “analistas al vapor”, busquemos voces autorizadas y bien fundamentadas.
La credibilidad informativa está en juego, y depende de nosotros protegerla. Los periodistas están haciendo periodismo para vender y no para concientizar, y eso es grave
Hasta nuestro próximo comentario.

