Por Gleni Soliver
En el escenario político actual, donde la institucionalidad y el respeto a las normas deben primar, surgen cuestionamientos legítimos sobre las acciones de figuras relevantes dentro del Partido Revolucionario Moderno.
La actual secretaria general, Carolina Mejía, ha iniciado un recorrido a nivel nacional bajo el argumento de una “rendición de cuentas”. Sin embargo, para diversos militantes y observadores políticos, estas actividades presentan características más cercanas a una estrategia de posicionamiento interno de cara a futuras aspiraciones presidenciales.
Este contexto cobra mayor relevancia al considerar que el PRM atraviesa un proceso natural de renovación de sus estructuras dirigenciales. La eventual salida de Mejía de la secretaría general, motivada por sus aspiraciones, abre el debate sobre la pertinencia del uso de su posición actual para fortalecer su proyección política.
La percepción de las bases
Dentro de las filas del partido surge una inquietud recurrente en torno a la frecuencia y naturaleza de estos recorridos. Se cuestiona si estas visitas territoriales respondieron de manera constante, durante su gestión, a funciones institucionales como escuchar, rendir cuentas o atender las necesidades de la militancia.
La política contemporánea exige coherencia entre el ejercicio del cargo y las acciones realizadas en su nombre. En ese sentido, algunos sectores consideran que estas iniciativas debieron mantenerse como una práctica regular, y no intensificarse en momentos políticamente sensibles.
Marco legal: posibles interpretaciones
El análisis también debe abordarse a la luz de la Ley 33-18 sobre Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos, así como de la Ley 15-19 de Régimen Electoral, que establecen parámetros claros sobre el comportamiento de dirigentes y los procesos internos.
Entre los principios relevantes se destacan:
• Equidad en la competencia interna
• Transparencia en el uso de recursos
Prohibición de promoción anticipada fuera de los plazos establecidos
• Regulación del uso de símbolos, imágenes y estructuras partidarias
Si en estas actividades se incorporan elementos propios de una campaña —como narrativa, imagen o estructura organizativa— podría generarse un espacio de interpretación jurídica sobre posibles irregularidades o, al menos, sobre prácticas cuestionables dentro del marco normativo vigente.
¿Estrategia o reposicionamiento político?
En política, la percepción pública juega un rol determinante. El incremento de la presencia territorial de una figura en un contexto de competencia interna activa puede interpretarse de diversas maneras.
Para algunos sectores, se trata de una estrategia legítima de fortalecimiento político. Para otros, responde a la necesidad de recuperar terreno frente al surgimiento de nuevas figuras dentro del partido.
Conclusión
El debate trasciende lo individual y se sitúa en el precedente institucional que se construye. El PRM, como partido de gobierno, está llamado a ser referente de respeto a las normas, equidad interna y transparencia.
La militancia demanda coherencia y claridad. Sobre todo, procesos donde las aspiraciones políticas se desarrollen dentro del marco legal y ético que sustenta la democracia dominicana.
La autora es Subsecretaria provincial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en La Romana.

