Higüey, La Altagracia, R.D.- El Presidente de la República, Luis Rodolfo Abinader Corona y su esposa, la Primera Dama es Raquel Arbaje Soneh, arribaron vía aérea a la Basílica Catedral de Nuestra Señora de la Altagracia en un helicóptero que aterrizó en el helipuerto del icónico santuario católico.
Al desmontarse de la aeronave, tanto el Primer Mandatario como su esposa, fueron recibidos por la Vicepresidenta de la república, Raquel Peña Rodríguez y funcionarios cercanos de su gabinete. Además estuvieron presentes autoridades eclesiásticas, civiles y militares del municipio de Higüey.




En ese menester, su representante en La Romana, la Lic. Jacqueline Fernández, Gobernadora Provincial, hizo acto de presencia con su equipo de trabajo para cumplir con su compromiso como funcionaria.
El presidente y su esposa, atenderán la tradicional misa en honor a Nuestra Señora de la Altagracia o Virgen de la Altagracia, la cual se realiza anualmente cada 21 de enero, día señalado festivo en su honor.
Honores a Nuestra Señora de la Altagracia
El peregrinaje y celebración de la festividad de Nuestra Señora de la Altagracia data del período colonial.
En el siglo XX, Nuestra Señora de la Altagracia fue coronada dos veces: durante el pontificado del papa Pío XI y personalmente por el papa Juan Pablo II.
Su primera coronación fue el 15 de agosto de 1922, en el Puerta del Conde. Habiendo obtenido el permiso previamente del papa Benedicto XV de parte de Mons. Adolfo Alejandro Nouel, fue el recién elegido papa Pío XI quien envió como su representante al arzobispo Sebastián Leite de Vasconcellos, arzobispo titular de Damietta, conde romano y figura eminente del episcopado portugués. Para la ocasión, la imagen que fue trasladada desde el santuario de San Dionisio, fue enmarcada en oro y adornada con piedras preciosas y coronada con una corona elaborada en el taller de orfebrería de José Oliva, modelada por el gran artista dominicano Abelardo Rodríguez Urdaneta.
En 1924 el Congreso decretó la celebración de Nuestra Señora de la Altagracia como fiesta nacional el día 21 de enero. El 31 de octubre de 1927, el papa Pío XI la declaró festividad de la Iglesia, a través de un breve apostólico.
Durante la primera visita del papa Juan Pablo II el 25 de enero de 1979 bendijo el Santuario de la Altagracia (hoy Basílica de Higüey) y el 12 de octubre de 1992 en su segunda visita al país, Juan Pablo II coronó personalmente a la imagen de la Virgen de la Altagracia con una diadema de plata sobredorada.
El 15 de agosto de 2022 le fue entregada una rosa de oro enviada por papa Francisco en las celebraciones de clausura del centenario de su coronación canónica.
Día feriado en República Dominicana
En los últimos viajes de Cristóbal Colón un grupo de españoles trajeron el retrato de la virgen a la isla, hasta la región de Higüey, de ahí el pueblo y la Iglesia católica comenzaron a venerarla, como madre de Dios que es y virgen protectora del pueblo dominicano. A partir de esa fecha se fue extendiendo por toda la isla el fervor de los cristianos dominicanos por su madre, al difundirse los numerosos milagros que la Virgen de la Altagracia realizaba en la isla, comenzando así la tradición del pueblo dominicano de visitar cada 21 de enero la basílica de Higüey, donde se encuentra su cuerpo.
Nuestra Señora de la Altagracia o Virgen de la Altagracia es una advocación mariana católica considerada como la «madre protectora y espiritual del pueblo dominicano».
Su fiesta patronal es el 21 de enero, día festivo/no laborable en la República Dominicana en el que muchos fieles devotos de la Virgen concurren desde todo el territorio dominicano a la basílica de Higüey, en la provincia La Altagracia.

