La Romana, R.D.- Posiblemente desde un buen tiempo a la actualidad, para los entusiastas asistentes al cine han venido experimentando un descontento mayúsculo al ver en doblado un título de último momento o quizás un reestreno de algún hit cinematográfico o clásico de siempre.
El tema está siendo objeto de debate de hace un buen tiempo y quizás se ha agudizado desde el 2018 hasta la fecha.
Aunque la opinión está polarizada, ya que no todo el mundo habla o entiende a la perfección una lengua extranjera, lo cierto es que un enorme número de cinéfilos prefiere consumir su película en el idioma original (con subtítulos en su idioma nativo) en vez de ésta ser doblada a su lengua materna.
La queja
En un doblaje, entiéndase, el proceso de grabar y sustituir voces de un medio cinematográfico, televisivo o radiofónico para su internacionalización, la idea básica es sustituir los diálogos hablados por los actores en un idioma original por otros diálogos idénticos o similares en otro idioma.
Muchas veces por razones culturales, existen términos que literalmente no funcionan en algún mercado o resulta ofensivo para otro, y se procede a sustituir con una expresión considerada universal en ese caso.
Por ejemplo, en 1988 cuando salió la sorpresiva «Duro de Matar» con Bruce Willis y dirigida por John McTiernan, en España esa película fue llamada «Jungla de Cristal» (en alusión a los eventos acontecidos dentro del edificio donde se desarrolla la trama) y funcionó allí. Usted se preguntará qué nombre le pusieron a la secuela y sencillamente fue titulada «Jungla de Cristal 2″ y por estas latitudes «Duro de Matar 2«.
Respecto al doblaje, que se describe a sí mismo como el proceso de regrabación de líneas de diálogo, habladas por un actor durante la producción original, para mejorar la calidad de audio o reflejar los cambios de diálogo. La música también puede ser doblada en una película después de que su edición se haya completado.
Filmes, vídeos y a veces videojuegos son doblados en el idioma local para el mercado extranjero. En algunos países el doblaje es común en películas estrenadas en cines, series de televisión o dibujos animados según sea su distribución en el extranjero.
Resultados mixtos
Doblar con exactitud absoluta una película de un idioma o otro es prácticamente imposible, en parte por lo más arriba expuesto y porque capturar con precisión la esencia de lo concebido originalmente es una tarea muy subjetiva.
¿Por qué en sí se doblan las películas?
La preferencia de cada país por el doblaje o subtitulado es actualmente consecuencia directa de decisiones tomadas a finales de los años 20 y principios de los años 30. Con la llegada del sonido al cine, algunos países, principalmente por razones políticas ligadas a los nacionalismos propios de la época, escogieron el doblaje como forma de fortalecimiento de identidad y un cierto control de la información.
Entre los países que escogieron el doblaje como forma principal de reproducción pública se encuentran España, Francia, Alemania e Italia. En 1928 Paramount realizó la primera prueba con The Flyer, pero esta fue doblada al Alemán.
La primera película doblada al español en conocerse fue Entre la espada y la pared (Devil and the Deep) en 1932.
En España el doblaje está más generalizado desde 1932, cuando la Segunda República decidió introducirlo en Madrid y en Barcelona. El doblaje, tras la guerra civil española se vio reforzado por la normativa promulgada por el Gobierno de Francisco Franco el 23 de abril de 1941, a su vez basada en la Ley de Defensa del Idioma de Mussolini de 1938. Esta ley, adoptada en Italia, Alemania, Francia y España, tenía dos fines políticos: El nacionalismo a través de la identidad lingüística y, de forma más sutil, el control a través de la censura de las ideas extranjeras que podrían ser ajenas a los intereses nacionales.
Introducción del doblaje en América
En México el doblaje empezó en plena época dorada del cine mexicano, cuando Hollywood invertía dinero en el cine mexicano durante la Segunda Guerra Mundial. En 1938 Disney Pictures lanzó la primera película íntegramente en español, Blancanieves y los siete enanos, doblada en Estados Unidos.
Debido a la variación de acentos, la compañía decidió buscar una opción de doblaje ubicada en Hispanoamérica. Dumbo fue el primer filme doblado íntegramente en Argentina por la empresa Argentina Sono Film.
En 1942, la Metro Goldwyn Mayer mandó desde Nueva York al primer elenco de actores de doblaje a la Ciudad de México para doblar sus películas y los cortos de dibujos animados Tom y Jerry para toda Hispanoamérica. La mayoría de los actores del elenco provenían de la radio XEW-AM.
También la mayoría de los doblajes de México se hacían para todos los países hispanoparlantes del mundo, y no se separaba a España y América.
Películas dobladas en República Dominicana
En nuestro país, más del 95% de las obras cinematográficas exhibidas son de origen estadounidense y por consiguiente, las ofertas brindan la oportunidad de verlas en su idioma original (inglés) con subtítulos en español o dobladas al español.
República Dominicana depende en un elevado porcentaje de la industria turística y es por ello que hablar inglés se considera (no oficialmente), la segunda lengua en esta isla.
Sin embargo, no todo el mundo habla inglés o prefiere esa u otra lengua de opción al momento de ir al cine y ver una película del momento.
Ahí, volvemos al inicio de nuestro artículo en aspectos de la creciente demanda (en ambos extremos) de una audiencia que se queja de leer subtítulos y prefiere consumir la película doblada, y otra bancada de público, que exige ver el producto en su idioma original (inglés en este caso) con los subtítulos en castellano.
Nuestro parecer
Entendemos que los exhibidores deben prestar atención a las quejas de sus consumidores y balancear la situación.
Sabemos de experiencia vivida que ese balance ha sido puesto en práctica, pero en ocasiones de títulos taquilleros, reinan más los doblajes que las originales subtituladas por razones obviamente comerciales.
Si bien la democracia permite flexibilidades, no es menos real que una vez la esencia de una narrativa cinematográfica es mutilada, deja una sensación vaga en el entendimiento del espectador, toda vez que los diálogos se alejan demasiado del citado espíritu narrativo cuando el film es sometido a un doblaje.

