El también tildado «Señor de la guerra», sería deportado a su país natal de Haití en medio de una crisis política allí.
Se retorno crea incertidumbre respecto a cómo impactaría su presencia ante la situación actual de la empobrecida nación caribeña.
La Romana, R.D.- La figura del una vez policía haitiano, Guy Philippe, es motivo dual tanto de entusiasmo como preocupación para sus seguidores, y en el último tenor para la comunidad internacional que parece no llegar nunca al brindis de una inminente y tácita ayuda vista abiertamente ante los ojos del planeta.
Philippe es una pieza política que crea múltiples interrogantes más allá de sus declaraciones vertidas en documentos oficiales las cuales aducían su «compromiso de regresar a la sociedad como un ciudadano respetuoso de la ley y participar en el mejoramiento de su comunidad en Pestel«.
El reconocido golpista, fue político, luego narcotraficante y además miembro de la Policía Nacional de Haití.
¿Quién es realmente Guy Philippe y por qué el regreso de su persona a Haití motiva preocupación?
Guy Philippe nació el 29 de febrero de 1968 en Pestel, una comuna de Haití que está situada en el distrito de Corail, del departamento de Grand’Anse.
Sus educación primaria y secundaria, la realizó en la Institución Saint-Louis de Gonzague. Human Rights Watch alega que en su adolescencia fue líder de un escuadrón de la muerte durante la rebelión contra Baby Doc Duvalier y en la agitación que siguió.
Según Philippe, «tiene una licenciatura en derecho de Ecuador y estudió medicina en México durante un año«. En 1992, recibió una beca de las Fuerzas Armadas de Haití (FAd’H) para la academia de policía de Ecuador (La Escuela Superior de Policía «Gral. Alberto Enríquez Gallo»), donde se graduó en 1995. Sin embargo, cuando regresó a Haití, la FAd’H había sido desmantelada, por lo que fue asignado a la recién creada fuerza policial, razón por la cual nunca formó parte formalmente del ejército haitiano.
Precisamente estando en Ecuador para su entrenamiento militar, mismo éste que fue patrocinado por las fuerzas especiales de Estados Unidos a principios de los años 1990.
Philippe llegó a ser Jefe de la policía de la segunda ciudad haitiana, Cap-Haïtien, hasta octubre de 2000, cuando lo acusaron de organizar una tentativa del golpe de Estado contra el presidente René Préval.
En ese momento, Philippe ingresó a la República Dominicana, durante el mandato del presidente Hipólito Mejía, en donde permanecería hasta que una rebelión contra presidente Jean-Bertrand Aristide comenzó en febrero de 2004 y el 14 de ese mes, cruzó la frontera nuevamente hacia Haití para encabezar junto al criminal de guerra Louis-Jodel Chamblain líder de los rebeldes una asonada.
El 19 de febrero, Buteur Metayer, presidente auto-proclamado de las áreas tomada por las milicias le nombró como el comandante del ejército rebelde de áreas bajo su control.
Tras el derrocamiento de Jean-Bertrand Aristide, fue apoyado por el nuevo primer ministro impuesto por un conjunto de sabios haitianos y los gobiernos estadounidense y francés, que se saltó todas las clausulas constitucionales haitianas, Philippe entregó simbólicamente las armas aunque buscaba que se restableciera el ejército desmantelado en el primer gobierno de Aristide.
El 27 de febrero de 2004, se divulgó de que durante el término de Philippe como jefe de policía del suburbio de Puerto Príncipe de Delmas a partir de 1997 a 1999, fue acusado de ejecutar a decenas de personas.
El 2 de marzo de 2004, Philippe y sus paramilitares volvieron a tomar el control de las jefaturas del ejército haitiano a través del palacio nacional. Philippe declaró a la prensa internacional que él estaba en control del 90% de las fuerzas armadas de Haití. En una dirección en la radio haitiana, Philippe declarado, “el país está en mis manos.”
Convocó a 20 comandantes de la policía a la reunión con él el día anterior y advirtió que si no hacían acto de presencia, los arrestaría. Ese mismo día, la residencia del primer ministro Yvon Neptune fue quemada y saqueada. La radio local divulgó que Neptune fue evacuado de su oficina vía helicóptero.
Tras un alegado voto para deponer sus armas y para abrazar el método democrático, Guy Philippe intentó postularse a la presidencia en las elecciones de 2006, obteniendo pírricos números de votos.
El 18 de julio de 2007 en la población de Le Cayes en el sur de Haití, fue allanada su residencia por un comando de agentes estadounidense de la DEA (violando la soberanía haitiana), siendo acusado de narcotráfico por un juez federal de Estados Unidos, sin embargo Philippe logró huir pasando a la clandestinidad.
Muchos de sus seguidores adujeron que la acción en su contra tenía motivaciones políticas y señalaron que la razón radicaba en las advertencias que Philippe había hecho con identificar a los haitianos poderosos que brindaron apoyo financiero para el golpe de estado de 2004.
Sin embargo, Philippe fue acusado en los Estados Unidos de conspiración para importar cocaína y lavado de dinero. Tras su acusación, Philippe se aisló en su ciudad natal de Pestel, protegido por sus paramilitares.
En 2015, Philippe comenzó su campaña para senador en el parlamento haitiano como miembro del Consorcio Nacional de Partidos Políticos Haitianos (CNPPH). Sin embargo, sus unidades paramilitares continuaron una guerra de guerrillas para «crear estragos y derrocar al presidente provisional, Jocelerme Privert«.
En las elecciones finales, Philippe ganó el escaño por el departamento de Grand’Anse y debía prestar juramento. el nueve de enero.
La tarde del 5 de enero de 2017, Guy Philippe fue detenido por estos cargos cuando salía de un popular programa de radio. Fue extraditado a Estados Unidos el mismo día de su arresto.
Su arresto no estuvo exento de controversia ya que el senador recién elegido aún no había recibido la inmunidad contra cargos legales o arresto que establece la ley haitiana para proteger a los legisladores en servicio y también hubo dudas sobre la legalidad de la extradición.
El 21 de junio de 2017, Philippe fue condenado a nueve años de prisión por el gobierno federal de los Estados Unidos (USFG) por aceptar sobornos de narcotraficantes.
Condena en EE.UU. tras arribar a un acuerdo judicial que evitaría ir a juicio
Philippe se declaró culpable de un cargo de conspiración de lavado de dinero en abril de 2017, esto le permitió evitar un juicio por un cargo de tráfico más grave que lo podría haber enviado a prisión por el resto de su vida. Sin embargo, enfrentó hasta 20 años por la condena por blanqueo de efectivo, llegando a recibir menos de la mitad de ese tiempo.
La sentencia de Philippe culminó una investigación federal sobre narcotráfico, lavado de dinero y corrupción en los niveles más altos del gobierno de Haití que comenzó en la década de 2000.
En dicha investigación, el presidente Aristide, derrocado en 2004 por una revuelta armada liderada por Philippe, también había sido señalado por un gran jurado federal de Miami por aceptar sobornos provenientes del narcotráfico, pero nunca se presentaron cargos en su contra.
La sentencia que recibió Philippe fue el resultado de un acuerdo que se hizo inevitable después de que la jueza de distrito Cecilia Altonaga se negara a desestimar el caso basado en el reclamo de inmunidad del acusado por haber sido electo como senador en Haití.
Altonaga también reprendió, en ese momento, al gobierno federal por no esforzarse más para arrestar a Philippe desde que fue acusado en 2005.
Tras seis de nueve años condenado, Guy Philippe, vía acuerdo judicial, estaba previsto ser liberado ayer jueves de una prisión federal en Atlanta, transferido a la custodia de inmigración de Estados Unidos y finalmente deportado a Haití.

