COLABORACIÓN
Por Antonio Corcino
El camino hacia la transición del turismo sostenible en la República Dominicana es una empresa crucial para garantizar un futuro próspero y sostenible. En noviembre, diversas señales y compromisos resaltaron la importancia de abordar los desafíos ambientales y sociales asociados con la industria turística.
Los logros recientes en el turismo dominicano son prometedores, con la llegada de un notable número de visitantes. Sin embargo, el enfoque debe ir más allá de los números y considerar la sostenibilidad a largo plazo.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) ha expresado su compromiso con el bienestar integral de los dominicanos, y esto representa una oportunidad para evaluar y actualizar los planes turísticos para garantizar no solo la prosperidad económica, sino también la calidad de vida y el bienestar general.
La Décima Convención Empresarial 2023 del CONEP, con sus propuestas para el bienestar integral, es un llamado a la acción para trabajar en conjunto por el país. La integración entre el sector público y privado es esencial para abordar los desafíos y proyectar la actividad turística hacia la sostenibilidad.
Este es un momento propicio para reflexionar sobre la gestión, lo alcanzado, afianzarlo y reconsiderar enfoques para alinear el turismo con prácticas más sostenibles.
Final de Noviembre fue escenario para la realización de la reunión de Tenerife, allí se dieron expertos de la Comisión Europea, la Organización Mundial del Turismo (OMT), la Asociación Europea de Turismo (ETOA), el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), Turespaña y Turismo de Tenerife. Esta Asamblea General, a razón del 75 aniversario de la creación de La European Travel Commission, La ETC, con sede en Bruselas, se creó hace 75 años con el objetivo de promover Europa como destino y defender el turismo como un sector crucial para mantener la paz y la prosperidad. Fue el momento para que el sector turístico europeo evaluará y trazará la ruta para mejor aprovechar esta actividad mundial.
La reunión de Tenerife, donde expertos de diversas organizaciones discutieron sobre la sostenibilidad turística, ofrece perspectivas valiosas. La COP28, centrada en soluciones concretas para desafíos climáticos, subraya la urgencia de tomar medidas para hacer que el turismo sea más sostenible. La incorporación de nuevas tecnologías y la adopción de prácticas responsables en la gestión ambiental, responsabilidad social, preservación cultural, participación comunitaria, turismo regenerativo, bajo impacto y educación son fundamentales para esta transición.
En definitiva, estas muestras son de actitud de compromiso con el futuro. En ese sentido, como país, es esencial abordar los riesgos y amenazas internas y externas que podrían afectar la sostenibilidad de su turismo, por ejemplo, desde la seguridad vial hasta la gestión de aguas y la inmigración ilegal, etc. La colaboración y la visión conjunta entre los sectores público y privado son clave para dirigir la industria hacia un futuro próspero, resiliente y sostenible.
Este es un momento oportuno para considerar proyectos específicos que impulsen la transición hacia un modelo más sostenible. Inversiones en gestión ambiental, proyectos de responsabilidad social, preservación del patrimonio cultural, participación comunitaria y programas educativos son solo algunos ejemplos. Estos proyectos no solo contribuirán a la sostenibilidad del turismo, sino que también mejorarán la realidad de las comunidades locales y garantizarán un desarrollo equitativo y sostenible.
De modo que, la transición hacia el turismo sostenible representa una oportunidad para construir un futuro más próspero y equitativo en la República Dominicana, abordando desafíos actuales y preparándose para los retos futuros con una visión compartida de sostenibilidad y bienestar.

