Redacción Quevedo Informativo.- El hedonismo es la escuela filosófica y moral que considera el placer como aquello que determina el valor moral de una acción. El placer, identificado con el bien, es el fin último del accionar humano.
La palabra “hedonismo” viene del griego hēdonḗ (ἡδονή) y se la suele traducir por “placer”. Como corriente filosófica, se asocia el hedonismo a una serie de teorías cuyo factor común es el papel central que el placer ocupa en ellas.
Como corriente filosófica, el hedonismo se desarrolló en dos períodos de la historia:
Primer período (siglos IV y III a. C). En este primer grupo encontramos a algunos sofistas, cirenaicos y epicúreos.
Segundo período (siglo XVIII). Se desarrolló a través de las teorías de los filósofos utilitaristas J. Bentham y J. S. Mill.
Historia del hedonismo
En términos de una definición técnica, podemos distinguir entre hedonismo psicológico, hedonismo normativo y hedonismo axiológico. La diferencia entre todas ellas radica en la forma en que se actúa respecto al placer, ya sea de manera individual, ética o dándole un carácter de valor intrínseco.
El hedonismo tiene su origen en la antigua Grecia, alrededor del siglo IV a. C. Durante este período se dieron dos grandes escuelas de pensamiento filosófico a las que se caracterizó como formas de hedonismo: la cirenaica (dirigida por Aristipo de Cirene) y la epicúrea, Epicuro de Samos).
El hedonismo clásico sucumbió al pensamiento cristiano durante la Edad Media. Para los cristianos, el cuerpo era algo pasajero, un mero vehículo del alma que podía sucumbir fácilmente a la tentación. El placer se asoció al egoísmo y la individualidad, ajenos a la búsqueda espiritual que promovía la Iglesia Católica como fin del hombre.
Sin embargo, en el siglo XVIII el hedonismo recuperó cierto protagonismo gracias al trabajo del filósofo y economista británico Jeremy Bentham (1748-1832), padre, junto a John Stuart Mill, del utilitarismo. Esta forma de hedonismo identificaba al placer como un bien útil, objetivo de la sociedad en tanto promulgaba el bien de muchos y no de un solo individuo.
Así el hedonismo llegó a la actualidad, a pesar de ser considerado muchas veces como una perversión o desviación moral, y ser reducido a una forma de placer caótica y estigmatizada, lejos de lo que fue en sus orígenes.
Características del hedonismo
Hedonismo
Epicuro lideró una de las escuelas originarias del hedonismo.
Algunas características del hedonismo son:
•Se trata de una doctrina filosófica y moral que comprende al placer como un bien a ser perseguido y desarrollado.
El placer para el hedonismo puede ser tanto físico, como espiritual o cualquier estado de ausencia de sufrimiento.
•Como escuela filosófica, surgió en la Grecia Clásica con la escuela cirenaica (dirigida por Aristipo de Cirene) y la epicúrea (dirigida por Epicuro de Samos).
•Es generalmente considerado una forma de pensamiento individualista, aun cuando ciertas formas de hedonismo pueden encontrarse en doctrinas de bienestar social como el utilitarismo.
•La mayoría de los hedonistas tratan al placer y al sufrimiento como si fueran variantes del calor y el frío, es decir, que tienen distintos grados de intensidad, medibles a través de una escala.
•Asocia a la idea de placer con la idea de bien, que puede ser individual, privado, social, espiritual o físico.
•El placer hedonista no implica un desinterés egoísta o ególatra, sino que impulsa una búsqueda del bien basada en la ausencia de dolor y sufrimiento.
Tipos de hedonismo
Las dos grandes escuelas de pensamiento filosófico hedonista fueron:
La escuela cirenaica. Esta corriente fue fundada por Aristipo de Cireno, discípulo de Sócrates, y uno de los grandes representantes clásicos del hedonismo. Creada entre los siglos IV y III a. C., planteaba una posición escéptica del conocimiento, frente a la que solo podían darse por seguras las sensaciones. Entre ellas, los cirenaicos defendieron lo que llamaron “placeres en movimiento”, que se asemejaban al placer y consistían en un movimiento ligero y suave. El único bien posible de elegir para la acción humana era el placer, entendido como individual, inmediato y sensible.
La escuela epicúrea. Esta corriente surgió a partir del pensamiento de Epicuro y sus seguidores, quienes afirmaban que el placer era el principio y el final de una vida feliz. Los epicúreos entendían al placer como un estado o sensación estable y no como algo inmediato o pasajero. Vinculaban el placer con la ausencia de dolor. Así, el placer tenía como objetivo evitar a toda costa el sufrimiento, para procurar la felicidad mediante el empleo de la prudencia y la razón. El autocontrol y el manejo de los placeres permitían evitar futuros sufrimientos, razón por la que los epicúreos practicaban la ataraxia (tranquilidad del ánimo) como conducta hacia el placer estático, calmo.
Además de las escuelas cirenaica y epicúrea, en la historia del pensamiento occidental podemos encontrar otras formas de hedonismo, menos populares pero igualmente practicadas por distintos grupos y en distintos momentos.
El eudemonismo
Presentado por Aristóteles, fue una instrucción moral que sostenía que el placer, entendido como “bien”, es el medio para la felicidad, fin último del ser humano. Los eudemonistas afirmaban que para alcanzar la felicidad se debe actuar conforme a la naturdaleza, persiguiendo el punto medio entre nuestra parte animal (física) y nuestra parte social (mental).
El libertinismo
Es una forma extrema de hedonismo que considera que cualquier tipo de restricción moral del individuo es innecesaria y contraria a la naturaleza del ser humano. Fue defendida por el poeta y escritor inglés John Wilmot (1647-1680), así como por el célebre Marqués de Sade (1740-1814) en sus escritos literarios, lo que le valió la cárcel y finalmente el manicomio, además de la prohibición de sus obras por parte de la Iglesia Católica.
El utilitarismo
Nacido entre el siglo XVIII y XIX de la mano de los filósofos británicos Jeremy Bentham (1748-1832), James Mill (1773-1836) y John Stuart Mill (1806-1873), esta doctrina dio un giro al hedonismo tradicional y lo dirigió al bienestar social de la mayoría a partir de la idea del placer como algo útil.
El hedonismo contemporáneo
Defendida principalmente por el filósofo francés Michel Onfray (1959-) y por la escritora y sexóloga francesa Valérie Tasso (1969-), la corriente actual del hedonismo procura hallar un modo de vivir en la sociedad contemporánea de una manera jubilosa. Considera las pasiones del cuerpo como aliadas y no como enemigas, y prioriza el instante por encima del devenir.
Representantes del hedonismo
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Además de formar parte del hedonismo, Jeremy Bentham fundó el utilitarismo.
Distintos pensadores y filósofos escribieron y promovieron el hedonismo de una manera u otra. Entre ellos encontramos a los siguientes:
Aristipo (435-350 a. C.). Filósofo griego nacido en la ciudad de Cirene, fue discípulo de Sócrates, a quien conoció durante los juegos olímpicos y acompañó hasta el día de su ejecución. Fundó el hedonismo cirenaico y promovió una vida basada en el placer inmediato, suave y frágil.
Epicuro (341-c. 270 a. C.). Filósofo griego fundador del epicureísmo y del hedonismo racional, su doctrina estuvo muy influenciada por las obras de Aristóteles, Demócrito y las de los cínicos. Apartándose del platonismo, fundó su propia escuela, apodada “El Jardín”. Su obra se conoce por los comentarios y recopilaciones del filósofo romano Lucrecio y su De rerum natura.
John Wilmot (1647-1680). Segundo Conde de Rochester, fue autor de una importante obra poética libertina, discípulo del pensador Thomas Hobbes y de otros libertinos franceses que buscaban rescatar a Epicuro, como Théophile de Viau o Claude LePetit.
Marqués de Sade (1740-1814). Filósofo y escritor francés, su obra fue perseguida por la Iglesia Católica, que lo sentenció a la cárcel y luego a una internación psiquiátrica que duró 27 años.
Jeremy Bentham (1748-1832). Filósofo, economista, pensador y escritor inglés, fue el fundador del utilitarismo, un modo de pensamiento que lo aproximó a vertientes democráticas y progresistas, bajo el objetivo de lograr “la mayor felicidad para el mayor número” de ciudadanos. Para el utilitarismo, lo bueno es lo útil, y lo útil aumenta el placer y disminuye el dolor.
Principales opositores al hedonismo
El hedonismo contó con la oposición de los sectores morales de la sociedad desde sus inicios, especialmente por el cristianismo, que se opuso a todas las formas de pensamiento que dieran más valor a lo experimentado por el cuerpo que a aquello experimentado por el alma.
Por otro lado, filósofos como el británico George Edward Moore (1873-1958), fundador de la filosofía analítica y defensor del realismo filosófico, dedicó buena parte de su obra Principia Ethica de 1903 a la refutación del hedonismo, acusándolo de caer en una “falacia naturalista” al concebir el placer como el bien superior.
De manera similar, psicólogos positivos y cognoscitivos han sugerido que la idea de que la vida se sustente en la búsqueda del placer conduce a la insatisfacción. En su lugar, plantean la búsqueda del compromiso, lo que el psicólogo estadounidense Martin Seligman (1942-) llama “vida comprometida”.
Hedonismo en la actualidad
Existe una vertiente hedonista contemporánea que no constituye una doctrina unificada como tal, y que llevan adelante diversos autores y filósofos. Michel Onfray y Valérie Tasso, escritores contemporáneos, proponen un hedonismo filosófico que no involucra al dinero ni el consumo capitalista, sino que persigue “el difícil arte de establecer la paz con uno mismo” tal como sostiene Tasso en uno de sus libros.
También el filósofo británico transhumanista David Pearce plantea una forma de hedonismo al decir que el imperativo ético debe ser evitar el sufrimiento de todos aquellos seres capaces de sentirlo. Esta postura es defendida en su libro El imperativo hedonista, que hace las veces de manifiesto para la Asociación Transhumanista Mundial, de la que Pearce forma parte fundacional.
Fuente: https://Concepto.de/

