COLABORACIÓN
Por Fernando A. González P.
Por definición, los Reyes Magos de Oriente, es el nombre por el que la tradición cristiana denomina a los «magos» (denominación que recibían los sacerdotes eruditos en el Antiguo Oriente).
La palabra «mago», proviene del persa ma-gu-u-sha, que significa sacerdote. Llegó al griego como μάγος (magos, plural: μάγοι, magoi), refiriéndose a una casta de sacerdotes persas o babilonios, que estudiaban las estrellas en su deseo de buscar a Dios.
Del griego pasó al latín como magus, plural magi, /mágui/, de donde llegó al español mago.
Según el Evangelio de Mateo, tras el nacimiento de Jesús de Nazaret, acudieron desde Oriente para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra
Una de las historias de la Biblia que más nos impactó desde niños, fue la de los Reyes Magos, no tan solo por los regalos, si no por el largo recorrido de éstos para llegar donde el niño Emanuel, que no fue más que la comprobación y autenticidad de que ese era el niño Dios.
La procedencia de Los Reyes, está claro que vinieron de oriente, lo que hace ver de forma irrefutable que nuestro Dios tiene una conexión con las religiones o forma de vida como el Budismo y el Hinduismo, que son de oriente.
El término mago, usado en la biblia no tiene la misma acepción de este tiempo, no hay duda que eran hombres de ciencia, de conocimiento general, que manejaban la gemetría, las matemáticas, y la astronomía.
Nos basamos en esa teoría tomando en cuenta que llegaron donde el niño Jesús, teniendo como referencia una Estrella, y que en su regreso para esquivar a Herodes tomaron otro camino lo que queda evidenciado que eran expertos en las disciplinas ya mencionadas.
Si bien parece contradictorio que practicantes de la magia (severamente amonestada tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento) sean admitidos como adoradores de Jesús, hay que tener en cuenta que el término griego magós no era utilizado únicamente para referirse a los hechiceros.
Se utiliza, en este caso, para referirse a ‘hombres sabios’ (así se los llama en diversas versiones de la Biblia en inglés) o, más específicamente, hombres de ciencia.
De hecho, también poseían conocimiento de las Escrituras y, desde antiguo se ha sostenido que pertenecían al mazdeísmo.
Los Magos que vinieron de Oriente no tenían nada que ver con magia, eran sabios. Personas espirituales, y hombres de ciencia.
Sobre los nombres
Los nombres actuales de los tres reyes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, aparecen por primera vez en el conocido mosaico de San Apolinar el Nuevo (Rávena) que data del siglo vi d. C., en el que se distingue a los tres magos ataviados al modo persa con sus nombres escritos encima y representando distintas edades.
Aún tendrían que pasar varios siglos, hasta finales del siglo xv d. C., para que el rey Baltasar aparezca con la tez negra y los tres reyes, además de representar las edades, representen las tres razas conocidas hasta la Edad Media. Melchor encarnará a los europeos, Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos.
Festividad
Con el tiempo, en países de tradición católica, se adoptó la costumbre de celebrar al mismo tiempo el día de la Epifanía (el 6 de enero) y la festividad de los Reyes Magos, conjugándose así la manifestación de Jesús al mundo no judío con la fiesta de estos personajes que representaban justamente ese mundo de gentiles.
Poco a poco, se fue olvidando el significado verdadero de la palabra epifanía y se convirtió en un sinónimo de adoración de los Magos.
El día 6 de enero es festivo en Cuba, España, México, Puerto Rico, nuestra República Dominicana, Paraguay, Uruguay, Colombia y Venezuela.
Nota: El autor se auxilió de múltiples fuentes sobre el tema, incluyendo datos contenidos de la Catequésis de Benedicto XVI sobre los reyes magos en http://PrimerosCristianos.com

