COLABORACIÓN
Por Rolando Hernández
The Federal Bureau of Investigation, mejor conocido en español como el Buró Federal de Investigaciones (FBI) como agencia surgió en el año 1908.
Desde entonces ha tenido múltiples directores y el más connotado de ellos ha sido J. Edgar Hoover quien permaneció en el puesto por espacio de 48 años desde primero de julio de 1935 al dos de mayo de 1972. El edificio que aloja las oficinas centrales del FBI en Washigton D.C fue nombrado en su honor.
A partir de Hoover y para evitar que los directores permanecieran de manera indefinida el puesto, el 15 de octubre de 1976, el Congreso aprobó la Ley 94-503l para limitar a un mandato de no más de 10 años a los futuros directores del FBI. Con la excepción de que renuncien, mueran o sean destituidos de la posición.
El director es escogido, designado o seleccionado por el presidente de los Estados Unidos, pero ratificado por el Senado. No cuenta con la intervención directa del presidente, ni tampoco cumple con caprichos investigativos del presidente.
El FBI mantiene una estrecha relación con el Departamento de Justicia a través del fiscal general y con el jefe de Inteligencia Nacional. También le informa al presidente de los Estados Unidos.
En toda su historia el FBI ha sido un aliado permanente en investigar a políticos corruptos, empresarios y organizaciones criminales a través de las cuales el Departamento de Justicia ha logrado su desarticulación y largas condenas judiciales. Decenas de políticos norteamericanos han visto terminar sus carreras políticas una vez son investigados por el FBI.
Igual puede ocurrir en la nación dominicana con la Dirección Nacional de Investigaciones (DNI) un organismo aprobado mediante la Ley 1-24 y a traves del cual la administración que encabeza el Presidente Luis Abinader Corona se convertira en el principal aliado para combatir el estado de corrupción que impera en la nacion dominicana.
La Ley de acuerdo al gobierno dominicano “representa un paso importante en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, las ciber-amenazas y la corrupción”.
El DNI, como agencia de investigación al servicio de los intereses públicos de seguro que los políticos dominicanos y no políticos pensaran dos veces antes de atentar y conspirar contra los dineros públicos.
Además, todo tipo de mafias, crimen organizado, corrupción institucional, narcotráfico, tráfico de personas y hasta intimidación de testigos podrán ser investigados sin reservas con el fin de llevarlos por ante los tribunales de justicia en la República Dominicana y en el plano internacional.
Sin embargo, la nueva legislación en su artículo establece que las instituciones estatales, privadas o personas físicas, es decir todas compañías estarán en el deber de facilitar toda la información que requiera el DNI como una forma de mantener la seguridad nacional. Ante los excesos que establece la ley que crea el DNI, el gobierno se ha comprometido en revisarla para garantizar el estado de derecho que debe primar en la Republica Dominicana.
Pero nada más positivo para la sociedad dominicana que tener una Dirección Nacional de Inteligencia que en la práctica sería una especie de FBI en la nación dominicana.
Los dominicanos se merecen una agencia que barra y ponga límites a los políticos que viven de la corrupción sea pública o privada. La decisión está en manos de los políticos. Esperamos que entiendan de que los tiempos han cambiado.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano radicado en el Estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com

