COLABORACIÓN
Por Bolivar Balcácer
La reciente debacle del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la Fuerza del Pueblo (FUPU) en las elecciones municipales de Republica Dominicana ha dejado al descubierto una situación preocupante y desalentadora.
Con candidatos desconocidos y una estrategia mal concebida, ambas agrupaciones políticas se enfrentan a una aplastante derrota que amenaza en Mayo con socavar su credibilidad y su relevancia en el ámbito político neoyorquino.
El PLD y la FUPU apostaron por candidatos totalmente desconocidos, una decisión que ahora les pasará factura ante la contundente victoria tambien en Nueva York del partido de gobierno y su camarilla de tigueres y maripositas noctambulas.
La falta de conexión con la comunidad y la ausencia de una campaña sólida y convincente han dejado al descubierto la fragilidad de estas organizaciones políticas en un contexto electoral cada vez más competitivo y exigente.
El gran perdedor de estas elecciones será el PLD en Nueva York, cuyos candidatos, lejos de generar entusiasmo y confianza entre los votantes, han sido percibidos como meros «carabelitas» sin propuestas claras ni liderazgo convincente.
La desconexión con la realidad de la comunidad dominicana en Nueva York ha sido evidente, y el resultado no podría ser más desalentador para una organización política que alguna vez gozó de un amplio apoyo y respaldo y que hoy se ven más acorralados y desganados.
Ahora, ante el panorama desolador que se les presenta, tanto el PLD como la FUPU se encuentran en una encrucijada. La derrota contundente en estas elecciones municipales debería servir como una llamada de atención urgente para ambas agrupaciones políticas.
Es necesario un profundo proceso de reflexión y autocrítica que les permita entender las causas de su fracaso y trazar un nuevo rumbo hacia el futuro, queda demostrado que Leonel y Danilo ya perdieron el norte y su megalomania los barrio.
Sin una figuras potable y concertadora como Ana Vargas, fruto de una trampa demoniaca de Abel Martinez y Melanio Paredes en New York, lo acontecido en Dominicana le pone una pista de mierda liquida a Mercedes Collado y Bety Pica Piedra de la que no saldran limpia, la derrota en Santo Domingo, representa un golpe duro a su liderazgo y su credibilidad de por si cuestionada dentro de la comunidad dominicana en Nueva York.
La falta de sintonía con las necesidades y aspiraciones de los votantes ha dejado al descubierto la desconexión con la base y la incapacidad para movilizar el electorado en su favor.
El silencio de Ana Vargas y su prácticamente desaparición de la vida pública, le quitó al PLD una candidata pujante, equilibrada, conocida y querida por la comunidad, pero también le cerró un equipo de periodistas internacionales con todos los recursos modernos del marketing capaz de romper todos los parámetros de la publicidad política, que tanto necesitan estos partidos carentes de comunicadores en Nueva York, debido a que la mayoría de periodistas dominicanos en la urbe están vendidos al gobierno, a los funcionarios electos, al consulado por pensiones alegres y unos pesitos más y si usted. no paga, no suena
Esa última parte es la peor porque la tacañería es una fórmula permanente de los llamados líderes dominicanos en la gran manzana, los que ni agua brindan.
El PLD y la FUPU en Nueva York se enfrentan a una crisis de liderazgo y representatividad que exige una respuesta inmediata y contundente.
El error de cálculo cometido en las primarias más la postura dictatorial de cercenar la escogencia limitándola a un solo candidato en el PLD y la manipulación del algoritmo para imponer por amiguismo a una muñeca de barro, ha dejado al descubierto las debilidades y carencias de ambas organizaciones políticas, y ahora les corresponde el desafío de reinventarse y recuperar la confianza perdida de la comunidad dominicana en Nueva York si no es que terminan cerrando los locales por falta de pago y de cuórum.
Si no actúan con prontitud y determinación, corren el riesgo de convertirse en meros espectadores de su propio declive político. La comunidad dominicana en NY está fea pero muy fea para la foto
Hasta nuestro próximo comentario.

