COLABORACIÓN
Por Antonio Corcino
Las recientes elecciones que se desarrollaron en el país donde Verón-Punta Cana han dejado al descubierto una realidad preocupante: una marcada falta de participación ciudadana y una fragmentación política que resalta la desconexión entre los aspirantes a cargos públicos y la comunidad.
En un proceso democrático, la voz del pueblo mediante sus votos fue esencial, y la baja participación observada plantea preguntas puntuales sobre la calidad de su democracia.
¿Qué factores influyeron en esta apatía política? ¿Cómo podemos revitalizar el interés de la ciudadanía en los asuntos locales?
Estas interrogantes nos instan a reflexionar y actuar para fortalecer el tejido democrático de Verón-Punta Cana.
De 30,242 ciudadanos habilitados para votar y 58 mesas distribuidas en 19 recintos electorales, el nivel de participación fue alarmantemente bajo, alcanzando apenas el 43.7 %. Desde las 7 de la mañana hasta las 5 de la tarde, solo 13,221 personas se acercaron a las urnas, resultando en una elevada tasa de abstención del 57 %.
En cuanto a los resultados, Ramón A. Ramírez (Manolito) del Partido de Liberación Dominicano (PLD) y sus aliados lideraron con el 42.52% de los votos. Steven García, del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados, le siguió con un 38.94%, mientras que la Fuerza del Pueblo obtuvo un 15.30%, representada por 1,941 votos.
La futura Junta Distrital, que asumirá funciones en abril, deberá reflejar la diversidad partidaria de la comunidad con representantes del PLD, PRM y la Fuerza del Pueblo, dar muestra de la coexistencia y colaboración entre diferentes corrientes políticas.
A nivel nacional, la abstención, que fue del 47.82%, se vio superada en el distrito municipal, alcanzando un preocupante 56.3%, lo que refleja una marcada falta de interés en participar en el proceso electoral local.
De modo que, la baja motivación para votar puede atribuirse a la escasa conexión entre los candidatos y los votantes, así como a la ausencia de propuestas impactantes. La apatía política y el desinterés de los votantes hacia la clase política y los candidatos locales también contribuyeron a la baja participación.
Por otro lado, la división política, probada entre los candidatos, favoreció a Manolito del PLD. Aunque su victoria puede interpretarse como una muestra de mayor simpatía, la realidad social de la comunidad se refleja más en la falta de entusiasmo general, traduciéndose en una derrota frente a la abstención electoral.
Dichos resultados, fruto de las elecciones municipales del 2024, muestran una falta de legitimidad democrática, desconexión ciudadana, desigualdades no abordadas, limitada diversidad de perspectivas, incremento de la desconfianza, dificultades en la implementación de políticas y la necesidad de reformas democráticas.
Bajo estas circunstancias, se requiere la aplicación de mejoras, como la aplicación de la ley 368-23 de Ordenamiento Territorial, Uso de Suelo y Asentamientos Humanos, la cual exige consenso social para su éxito. En ese sentido, en esta nueva etapa política es capital abordar estos efectos y trabajar como un cuerpo que encarna la Junta Municipal, se aspira que sea más inclusiva y representativa para garantizar una gobernanza efectiva y la participación activa de la ciudadanía en el desarrollo de la comunidad de Verón-Punta Cana.
Los resultados preliminares de las elecciones en Verón-Punta Cana nos entregan una lección vital sobre la necesidad urgente de promover la participación ciudadana activa y la cohesión política.
Es imperativo reconocer que la democracia florece cuando cada voz es escuchada, y la baja representatividad revela una desconexión que no podemos permitir. Como comunidad, debemos trabajar juntos para fortalecer nuestra conexión con los candidatos, fomentar un diálogo político más enriquecedor y abogar por la implementación de reformas que inspiren confianza y entusiasmo.

