COLABORACIÓN
Por Bolívar Balcácer
En un mundo saturado de información y desinformación, es crucial que los comunicadores seamos guardianes de la verdad. La famosa frase “No me quieras tanto, compadre, que me confundes” adquiere una nueva dimensión cuando hablamos de falsos amigos y comunicadores que, por intereses ajenos, eligen ignorar la realidad.
Contexto
En estos tiempos inciertos, donde las redes sociales y los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental, debemos cuestionar la autenticidad de la información que consumimos. Los falsos amigos, aquellos que aparentan cercanía pero actúan en contra de nuestros intereses, también se encuentran en el ámbito comunicativo. Estos “compadres” nos confunden al difundir noticias falsas, omitir hechos relevantes o manipular la verdad.
Los Comunicadores y Sus Dilemas
Los comunicadores enfrentamos dilemas éticos y profesionales. Algunos, por lealtad a sus “amos”, eligen ignorar ciertas verdades, por una pensioncita de hambre, un pergamino sin valor y una foto con un político farsante. Se plagan por un plato de lentejas, sacrificando la integridad y la objetividad en aras de intereses ocultos. Pero, ¿a qué costo? ¿Qué sucede cuando la información se distorsiona y la confianza del público se resquebraja?
La Búsqueda de la Verdad
Como comunicadores, debemos ser rigurosos en nuestra labor. No basta con anotar lo inmediatamente perceptible; debemos indagar, contextualizar y evaluar críticamente las fuentes. La verdad no siempre es cómoda ni conveniente, pero es nuestra responsabilidad buscarla y compartirla. No podemos estar en contra de las personas, pero tampoco podemos ser cómplices de la mentira.
Un Llamado a la Acción
Hoy, hacemos un llamado a todos los comunicadores: combatamos las fake news, desenmascaremos a los falsos amigos y defendamos la integridad informativa. No nos dejemos confundir por intereses ajenos. Permanezcamos juntos, por la verdad y para el bien común, aunque apenas seamos 10.
Es una comunicación o periodismo dañino y de baja calidad el que se hace desde las trincheras de algún partido o candidato, sin conciencia profesional, solo por querer unos cuantos dólares.
Hasta nuestro próximo comentario.

