COLABORACIÓN
Por Antonio Corcino
Desde una perspectiva turística, Verón-Punta Cana está en el umbral de un despegue hacia un nuevo nivel.
Su elevación a municipio es inaplazable para consolidar su desarrollo político y económico.
Como parte de La Altagracia, la provincia con el mayor crecimiento poblacional del país, con un aumento del 63.27% entre 2010 y 2022, Verón-Punta Cana ejemplifica este crecimiento.
Este año, 30,232 personas votaron en su territorio, lo que subraya una expansión constante que exige ajustes inmediatos en su estructura administrativa.
Verón-Punta Cana posee las condiciones necesarias para asegurar un vuelo óptimo; su economía, impulsada por el turismo internacional, lo sitúa en una posición ideal para prosperar bajo el marco de la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los municipios, que no limita su ascenso.
Actualmente, la región Este (Bávaro-Punta Cana-Miches-Uvero Alto) cuenta con aproximadamente 46,500 habitaciones, con la proyección de alcanzar las 50,000 en un futuro cercano.
Con los proyectos en construcción, se estima que la oferta habitacional podría crecer un 15%, reforzando su estatus como un destino turístico de primer nivel.
El turismo, como motor económico, también genera un impacto significativo en el empleo. En marzo de 2024, 202,954 personas trabajaban en la industria, con un salario promedio de 26,000 pesos.
Estos empleos se concentran principalmente en La Altagracia, el Distrito Nacional, Puerto Plata, Santiago y Santo Domingo, impulsando el desarrollo económico de estas regiones.
En este contexto, aunar esfuerzos para convertir a Verón-Punta Cana en municipio es capital. Gestionar de manera más precisa sus recursos, controlar eficazmente el desarrollo urbano y aplicar políticas que beneficien a la comunidad son pasos fundamentales.
Esta elevación no solo fortalecerá la identidad local, sino que también estimulará una mayor participación ciudadana.
Sin embargo, se deben superar desafíos políticos, como la resistencia de intereses en conflicto, la complejidad legislativa y las prioridades gubernamentales, que podrían ralentizar este proceso.
En lo social, la falta de consenso y las dudas sobre la capacidad de gestión de las autoridades actuales o futuras son obstáculos importantes.
Desde una perspectiva económica, los costos asociados a esta transición representan una inversión necesaria para alcanzar un desarrollo superior.
Aunque este es un tema principalmente económico, el reciente anuncio del anteproyecto de reforma constitucional presentado por el presidente Luis Abinader, que busca mejorar la institucionalidad y la eficiencia gubernamental, pretende de alguna manera ahorrar gastos.
Esta intención podría complicar la elevación de Verón-Punta Cana a municipio, a pesar de cumplir con todos los requisitos legales. No obstante, así como un avión necesita ajustes precisos para volar eficientemente, Verón-Punta Cana requiere su propia adecuación para gestionar su crecimiento y aprovechar al máximo su potencial.
Esto significa que el cuerpo legislativo de La Altagracia, en conjunto con las autoridades locales, debe enfrentar estos vientos en contra. Asumir el compromiso de impulsar la transformación de Verón-Punta Cana.
Promover un desarrollo sostenible que mantenga su posición como un pilar estratégico del turismo nacional. Este paso no solo se alinea con los objetivos de la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030, sino que también justifica plenamente su elevación a municipio ante el Congreso.

