COLABORACIÓN
Por Luis Manuel Julián R.
La vida misma es una cotidiana toma de decisiones. Tú decides si levantarte o quedarte cómodamente en tu cama, si aprovechas las crisis para aprender o para dejarte arropar por ellas y no avanzar. En fin, tienes en tus manos la toma de decisiones que irá definiendo tu ruta en la vida.
Cuando en diferentes escenarios empresariales facilito talleres sobre la toma de decisiones, les comento a los participantes que, en el momento en que el líder debe tomar una decisión y opta por no hacer nada, esa ya ha sido su toma de decisión, y tendrá que cargar con el o los resultados que emanen de la misma. Dependiendo de esos resultados, su gestión será afectada positiva o negativamente.
La toma de decisiones exitosas está sustentada en el concepto de “Toma de Decisiones Informadas”. Este plantea un escenario en el que, antes de decidir entre varias alternativas, se debe recurrir a toda la información disponible que sustente con propiedad la decisión definitiva. Me refiero a análisis de datos, estadísticas, tendencias, opiniones diversas de los actores involucrados, historias y posibles impactos futuros. En definitiva, una vez se esté convencido de haber indagado con objetividad, entonces se toma la decisión. Esto no quiere decir que los resultados serán los esperados en un 100%, pero el margen de error será mucho menor por haber tomado una decisión informada.
Cuando hablamos de crisis, sabemos que va más allá de un problema; es una situación extrema que pone en riesgo la estabilidad, seguridad o supervivencia de un sistema, organización o persona. Requiere una respuesta inmediata y puede escalar rápidamente. Vemos entonces el impacto que puede tener la toma de decisiones en una crisis. Como líderes, debemos tener muy claro que la toma de decisiones en ambientes de crisis juega un papel determinante, porque los resultados estarán atados a cuán acertada haya sido la decisión.
Si un líder en la toma de decisiones de la cotidianidad debe estar preparado, imagina la toma de decisiones en crisis. La preparación debe ser a un nivel mucho más alto; tiene que consolidar una serie de habilidades, conocimientos y estrategias que le permitan tomar decisiones rápidas sin perder la precisión. Decisiones que, aunque se tomen en medio de la presión, mantengan una dirección clara y se alineen con los objetivos fundamentales de la organización. Un líder preparado para la crisis no actúa de manera impulsiva, sino que se apoya en su experiencia, en el análisis riguroso de la situación y en la capacidad de prever las consecuencias de sus decisiones.
En tiempos de crisis, una de las habilidades más valiosas es la capacidad de mantener la calma y la claridad mental. Esto no significa ignorar la gravedad de la situación, sino evitar que el pánico o el estrés nublen el juicio. Los grandes líderes no solo toman decisiones, sino que lo hacen con una mente equilibrada, siendo conscientes de que sus acciones no solo afectan a la empresa, sino también a las personas que dependen de ella. En una crisis, la toma de decisiones informadas adquiere una relevancia aún mayor, ya que las decisiones apresuradas, basadas en suposiciones o emociones, pueden agravar la situación.
En conclusión, la vida, tanto en lo personal como en lo profesional, es una constante toma de decisiones. En momentos de normalidad, las decisiones pueden parecer más simples, pero en tiempos de crisis, la complejidad y las consecuencias se amplifican.
Un líder debe estar preparado para enfrentar estas situaciones con una mentalidad informada, adaptable y colaborativa, reconociendo que cada decisión es una oportunidad para aprender y crecer, tanto para él como para su organización. Así, no solo se supera la crisis, sino que se emerge de ella más fuerte y resiliente.
Las 3 preguntas introspectivas:
¿Cómo enfrento las decisiones difíciles en mi vida cotidiana y en qué medida analizo la información disponible antes de actuar?
¿Estoy preparado para mantener la calma y la claridad mental en situaciones de crisis? ¿Qué estrategias utilizo para evitar que el pánico afecte mis decisiones?
¿De qué manera incorporo la retrospectiva y la colaboración en mi proceso de toma de decisiones, y cómo estas prácticas han influido en mis resultados como líder?

