COLABORACIÓN
Por Lester McKenzie Hamilton
La imagen del camino para definir lo que es la vida resulta especialmente gráfica y también acertada. Como todos los caminos, también el de la vida (el de la vida de cada uno de nosotros) tiene un inicio y un final.
En el, como en el resto de los caminos, uno se puede encontrar con todo tipo de sorpresas, tramos pavimentados, llanos y limpios, sin un hoyo en el trayecto, pero también los hay bien accidentados y difíciles con piedras y polvo, inesperados agentes de AMET, pero mas adelante también podemos encontrar flores y lirios.
Si, así es la vida y así debemos entenderla todos como un verdadero camino. Por eso no es extraño escuchar expresiones como estas con cierta frecuencia: “ha tomado el camino equivocado”; “ese va por mal o por buen camino”.

El arte de la vida, y la clave esta en saber vivirla, consiste en dar con el buen camino, en encontrar el camino correcto, el verdadero, y lograr recorrerlo acertada y felizmente sin ningún tipo de accidentes ni contravenciones porque la vida es un continuo caminar entre luces y sombras, luces que nos dan alegría, sombras que nos inundan de dolor y tristeza provocando nuestro despertar en un mundo que se viste de gris y en el cual, a veces, la gama de matices se encuentra entre el blanco y el negro, impidiendo el paso a esa paleta de colores tan extensa que nosotros, que somos pintores del lienzo de nuestra vida, no somos capaces de ver porque en ese cuadro, por momentos, aparecen nubes negras, borrascosas y tormentosas, que nos impiden caminar por ese mundo de luz y color que nos llena el corazón de alegría y felicidad.
Despejar las sombras y encontrar las luces es lo que debemos procurar para no caer en el vacío de la tristeza y la soledad, sólo así conseguiremos desplegar esas alas de fuego que nos harán surcar los cielos y pintar cada día de nuestra existencia con un bello color, logrando ese cuadro perfecto que nos impulsará a desplazarnos por un sendero repleto de matices, de sonrisas y de pasión. Mi recordado padre siempre decía que tras toda nube negra siempre brilla un cielo azul.
Concluyo con este párrafo el cual incluye una pregunta que os pongo como tarea para meditar en el día de hoy:
Caminar con zapatos nuevos en ocasiones es incómodo pues molestan y el desplazarnos de un lugar a otro se hace cuesta arriba, pero llega el momento en que podemos decidimos liberarnos de ellos y de inmediato sentimos esa sensación de alivio … Que ocurriría si en nuestra vida sentimos que llevamos puesto algo que nos causase molestia, dolor, y no encontramos la manera de liberarnos de ello? Ud. dilecto y querido lector tiene una hermosa oportunidad en este domingo para en su íntima convicción dar respuesta a esta pregunta.
¡Tengan todos un beautiful Sunday para compartir en familia. El Dios de Amor, Bondad y Misericordia les bendiga ricamente hoy y siempre!

