EDITORIAL
Villa Hermosa enfrenta una problemática constante con la gestión de la basura, una situación que se ha agudizado debido a la falta de coherencia y responsabilidad de algunas autoridades municipales.
Cada administración ha tenido su propio enfoque: Félix Morla adquirió camiones que fueron utilizados durante su gestión y continuaron en funcionamiento bajo la administración de Freddy Johnson.
Sin embargo, cuando Favio Noel asumió la alcaldía, los camiones ya no estaban en óptimas condiciones, por lo que decidió optar por alquilar vehículos para la recolección.
Con la llegada de Eduardo Familia, se propuso un cambio de estrategia y se aprobó un préstamo de 15 millones de pesos para la compra de nuevos camiones.
No obstante, este proceso crucial se ha visto detenido, no por falta de recursos, sino por la negligencia de ciertos regidores, entre ellos Raulín Omar del Rosario.
Es inaceptable que hayan pasado casi nueve meses desde la juramentación de los nuevos regidores, el 24 de abril de 2024, y que el señor Del Rosario no haya cumplido con un requisito tan básico como la declaración jurada de sus bienes.

Este acto, que finalmente realizó el 23 de enero de 2025, mantenía trabado el proceso de adquisición de los camiones, generando un caos en la recolección de basura que afecta a toda la comunidad.
Es aún más grave que, tras meses de omisión de su deber, el regidor Del Rosario se atreva a responsabilizar a otros de la crisis actual. Su incoherencia no solo pone en evidencia su falta de compromiso con Villa Hermosa, sino que subestima la inteligencia de los ciudadanos que día a día lidian con las consecuencias de una gestión ineficiente.
Señor Raulín Omar del Rosario, como regidor, su responsabilidad principal es fiscalizar y garantizar el cumplimiento de los procesos que beneficien al municipio.
Su negligencia ha contribuido directamente al retraso en la compra de los camiones y, por ende, al caos con la basura que hoy padecemos. Asuma su responsabilidad y sea honesto con la comunidad.
La transparencia y la coherencia son fundamentales para recuperar la confianza de los ciudadanos y avanzar hacia una gestión municipal eficiente.
Villa Hermosa merece autoridades comprometidas, responsables y conscientes de que sus acciones, o la falta de ellas, tienen un impacto directo en la calidad de vida de todos los habitantes.

