COLABORACIÓN
Por Carlos Lester McKenzie
El jueves 13 de los corrientes estuve en La Vega, la de nuestros recuerdos, acogiendo una gentil invitación de César Arturo Abreu para la puesta en circulación de un libro del cual Frank Moya Pons era el presentador.
En el trayecto, de regreso a La Romana el viernes, sentía la olla de presión mental en total ebullición pues me había propuesto dedicar la publicación del SABADO DEL RECUERDO a dicho acto en el cual dos colosos de las letras eran protagonistas.
Lo asumí como un reto por la trascendencia de esos insignes veganos y por existir una estrecha relación de amistad que trasciende fronteras entre nosotros. Desde que llegue a La Romana me senté a darle la mejor posible, cual repostero, a este material importante componente del pastel de la cultura vegana.
Con el respeto que merecen les dedico esta sincera y humilde publicación y la comparto con nuestros lectores.
El pasado jueves La Vega vistió sus mejores galas para recibir de uno de sus connotados hijos el resultado de un año de esfuerzo, investigación, noches largas, días intensos, por medio a la puesta en circulación del libro Barbarie y Resistencia en el Paraíso cuyo autor, César Arturo Abreu Fernández, en su fascinante exposición nos llevó de la mano por las paginas del mismo gracias a esa magia, esa gracia innata de comunicar, de exponer sus ideas lo cual permitió que conectase con el publico asistente con sin mucho esfuerzo.


El salón de la Sociedad La Progresista, una de las entidades culturales más antiguas del país pues existe desde 1878, resulto pequeño para la gran cantidad de veganos y visitantes asistentes. Al finalizar su exposición sentí que César Arturo supo conducirnos por ese sendero de la novela histórica logrando su objetivo: el que nos adentrásemos en ese océano de información y que leyésemos el libro sin leerlo.
La presentación de la obra estuvo a cargo de otro destacadísimo vegano tanto a nivel nacional como internacional, uno de nuestros más grandes intelectuales, Frank Moya Pons quien para muchos es el más leído de los historiadores dominicanos además de ser autor de más de veinte libros y sobre el medio centenar de estudios publicados a nivel nacional e internacional. De manera magistral Frank supo preparar el terreno creando las expectativas a través de un lenguaje lleno de riqueza literaria.
Gracias César Arturo, gracias Frank por mantener encendida la llama de la cultura a través de sus publicaciones, conferencias, etc.
En ocasiones sentimos que nuestra cultura avanza con lentitud, como que nos falta ese oxigeno que nos mantiene vivos, pero cuando tenemos la oportunidad de asistir a actividades como la del pasado jueves sentimos que se ilumina el horizonte, que hay luz dentro del túnel, que nos alejamos del precipicio hacia donde en ocasiones pensamos que nos dirigimos.
La cultura es una de las pocas actividades que juegan un papel preponderante en una sociedad que cada dia se ve más polarizada.
En estos momentos de desacuerdos constantes y polémicas que enturbian el pensamiento debemos esgrimir la espada de la cultura pues su aporte es inconmensurable.

