Por Alex Domínguez
Debemos saber que un municipio no se mide solo por la cantidad de camiones que recoge residuos sólidos, sino por su capacidad real de organizar, planificar y sostener un servicio que proteja la salud publica, el medio ambiente y la convivencia ciudadana.
En ese contexto, la Ley num. 98-25, promulgada el 16 de diciembre de 2025, introduce modificaciones sustanciales a la Ley 225-20 sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Solidos.
Sus efectos se sienten en todo el sistema, en los costos de cumplimiento, en las obligaciones ambientales y, especialmente, en la forma en que los gobiernos locales deben coordinar y ejecutar la gestion de residuos en el territorio.
1. Que cambia con la Ley 98-25
La Ley 98-25 procura fortalecer el marco regulatorio ambiental, fomentar practicas sostenibles y asegurar la viabilidad financiera del sistema nacional de gestión de residuos. Entre sus novedades centrales se destaca la actualización de la contribución especial por manejo de residuos sólidos, ahora determinada exclusivamente por la facturacion anual de los establecimientos, a la vez, refuerza los controles aplicables a productores, importadores y comercializadores; impulsa la prohibicion gradual del foam y de plasticos de un solo uso mediante un esquema escalonado a partir de 2026, incluye excepciones limitadas para productos con aditivos biodegradables certificados, redefine roles de gobiernos locales y gestores privados, fortalece las atribuciones del Ministerio de Medio Ambiente, promueve competencia evitando practicas monopolizas,y robustece financieramente al Fideicomiso DO Sostenible bajo criterios de transparencia y control.
2. Por que el aumento se percibe tan alto
Cabe destacar que el cambio se percibe fuerte porque la contribución se recalcula con un criterio unico, los ingresos anuales. Esto provoca que algunos sectores, especialmente los medianos y grandes contribuyentes, enfrenten incrementos relevantes comparados con esquemas previos. En consecuencia, la gestion de residuos deja de ser un gasto menor y pasa a ser un costo recurrente que debe presupuestarse y planificarse. Para el pais, esto busca asegurar la sostenibilidad financiera del sistema; para el sector productivo, obliga a incorporar estrategias de reduccion, separacion y aprovechamiento de residuos como parte de su operacion regular.
3. Importancia estrategica para los gobiernos locales
Esto es de suma importancia. Aunque el aporte se determina por la facturación de los establecimientos, el impacto final se decide en lo local. Los ayuntamientos y juntas de distrito son la primera linea del servicio, definen rutas, controlan puntos criticos de vertido, ordenan el uso del espacio publico, coordinan con gestores y desarrollan educacion ciudadana.
Por eso, la Ley 98-25 no debe mirarse solo como una medida financiera, sino como una oportunidad y una exigencia de modernización del gobierno local.
Primero, porque un sistema con mayor sostenibilidad financiera eleva las expectativas de la ciudadania, si el pais recauda mas, la gente esperara resultados visibles en limpieza, control y reduccion de focos contaminantes.
Segundo, porque las prohibiciones y la transición hacia materiales alternativos impactan directamente los mercados, colmados, eventos y comercios municipales, si el municipio no acompana con ordenanzas claras y pedagogia, aumentaran los conflictos y el incumplimiento.
Tercero, porque la economia circular abre oportunidades en el territorio, centros de acopio, reciclaje, valorizacion, formalizacion de gestores y empleos verdes, donde el ayuntamiento puede ser articulador y garante del orden.
4.- Como debe prepararse el gobierno local
Se debe saber que para convertir la ley en resultados, el municipio necesita planificación, control y comunicación social permanente. Destacamos cinco acciones practicas pueden servir de guia inmediata.
Actualizar ordenanzas municipales sobre disposicion, horarios, sanciones por vertido ilegal y obligaciones de grandes generadores.
Reorganizar rutas y frecuencias con base en datos: volumen por sectores, puntos criticos, costos de combustible y mantenimiento.
Implementar programas de separacion progresiva y educacion ciudadana con escuelas, juntas de vecinos, comerciantes y sector turismo.
Crear mesas de coordinacion local con Medio Ambiente, DO Sostenible, gestores y sector privado para proyectos, control y cumplimiento.
Fortalecer la transparencia: indicadores mensuales de toneladas recolectadas, puntos intervenidos, reciclaje, limpieza de cañadas y reduccion de vertederos improvisados.
Es importante saber que la Ley 98-25 coloca la gestión de residuos en el centro de la sostenibilidad y del orden territorial. Su impacto no se mide solo por el aumento de contribuciones, sino por la capacidad del sistema para transformar la realidad, calles más limpias, menos vertederos improvisados, más reciclaje y mejor salud pública.
Para los gobiernos locales, el mensaje debe ser claro, hay que pasar de un modelo de recolección reactiva a un modelo de gestión integral con planificación, medición y rendición de cuentas.
La limpieza urbana es dignidad; y la dignidad comienza donde vive la gente, en el municipio.
Como cada lunes: desaprender para aprender.
Porque el futuro de nuestras ciudades no se decide en discursos, sino en la calle, con rutas eficientes, separación real, educación ciudadana y control efectivo.

