COLABORACIÓN
Por Manuel Castillo
En la mayoría de los países democráticos, las elecciones son momentos cruciales para el ejercicio de la democracia. Durante este periodo, los candidatos presentan sus propuestas y visiones de gobierno a través de vistas públicas, donde se busca informar y permitir a los ciudadanos tomar decisiones fundamentadas en su elección de líderes municipales, congresuales o presidenciales.
Sin embargo, en la República Dominicana, esta práctica ha sido reemplazada por el clientelismo político y la compra de medios de comunicación, influenciadores y blogueros. Esta actitud repugnante ha llevado a cuestionar la preparación y la honestidad de aquellos que buscan dirigir nuestro país.
En un sistema democrático, las vistas públicas son una excelente modalidad para que los ciudadanos puedan conocer a fondo las propuestas de los candidatos. Estas presentaciones permiten a los aspirantes a cargos públicos exponer sus ideas, planes de gobierno y soluciones a los problemas que afectan a la comunidad.
Asimismo, brindan a los ciudadanos la oportunidad de evaluar la capacidad de liderazgo, la experiencia y la idoneidad de aquellos que desean dirigir la municipalidad, promulgar leyes en beneficio de la comunidad y, en el caso del ejecutivo, guiar los destinos de la nación.
Lamentablemente, en la República Dominicana, esta práctica ha sido socavada por el clientelismo político. En lugar de presentar propuestas sólidas y debatir ideas, algunos candidatos recurren a la compra de periódicos y periodistas, así como a influenciadores y blogueros, con el objetivo de influir en la opinión pública a través de la desinformación y la manipulación.
Esta actitud repugnante no solo socava la integridad del proceso electoral, sino que también plantea serias dudas sobre la capacidad de aquellos que obtienen el poder mediante estas prácticas cuestionables.
Es fundamental que el pueblo dominicano se una en la lucha contra el clientelismo político y la compra de influencias. Como ciudadanos, debemos exigir transparencia y una competencia justa en los procesos electorales. Debemos crear conciencia sobre la importancia de elegir líderes preparados y honestos, capaces de representar y trabajar en beneficio de la comunidad.
Las vistas públicas en tiempos de elecciones democráticas son una herramienta invaluable para que los ciudadanos conozcan y evalúen las propuestas de los candidatos.
En la República Dominicana, el clientelismo político ha socavado esta práctica, perpetuando la compra de periódicos, influenciadores y blogueros en lugar de presentar propuestas sólidas y debatir ideas.
Es fundamental que como sociedad nos opongamos a estas prácticas repugnantes y exijamos un proceso electoral transparente y justo. Solo así podremos asegurar que aquellos que aspiren a dirigir estén verdaderamente preparados para asumir la responsabilidad de liderar y trabajar en beneficio de la comunidad. Tenemos elecciones municipales y congresuales el 18 de febrero, aprendamos a escoger nuestros candidatos.

