Santo Domingo, R.D.- Monina Solá, quien fuese tildada como la máxima representación del teatro viviente en República Dominicana, falleció previo a cumplir 90 años, enlutando así a la clase teatral de nuestro país.
Solá se mantuvo activa por casi ocho décadas a nivel laboral en el área artística y su nombre era referente indiscutible dentro de una buena parte del teatro dominicano.
Nacida en 1933 en Santo Domingo, Monina Solá debutó en el teatro apenas con cuatro años vía su padre, el dramaturgo José Narciso Solá, inmigrante puertorriqueño radicado en San Pedro de Macorís, actor, músico y escritor de obras teatrales, tales como “El Intruso” y “Temblor Político». Su arribo al país fue con la compañía teatral de Manuel Siligardi en 1922. Monina su presentó en su debut de 1937 debutó en la compañía de teatro que tenía su padre en el desaparecido teatro Independencia.
A los 11 años de edad trabajó con Emilio Aparicio y a los 14 años de edad perteneció al Teatro de Bellas Artes. Trabajó en televisión y radio. En 2001 fue inaugurada la Galería del Teatro Dominicano, como reconocimiento a los artistas que han hecho del teatro una realidad en el país.
Trayectoria
En 2008 fue inaugurado en Villa Juana el Centro Cultural Narciso González, con una sala de teatro con capacidad para 360 personas que lleva su nombre, que además, cuenta con una escuela de Bellas Artes, destinada a la enseñanza de la música, el teatro y la danza.
En 2009 participó en la obra teatral Ojalá hoy fuera ayer, del dramaturgo Franklin Domínguez junto al elenco de actores compuesto por Salvador Pérez Martínez, Iván García, Augusto Feria, Lumy Lizardo, Carlota Carretero y Karina Noble.
Ha sido actriz en más de 200 montajes teatrales de diferentes géneros. Fue reconocida en el programa Que se sepa, transmitido por Digital 15 como homenaje a su vida ininterrumpida en la escena teatral.
Participó en la lectura dramatizada de obra La muerte de un viajante, de Arthur Miller, junto a Iván García Guerra, Pepito Guerra, Ernesto Báez, Amauris Pérez y Flor de Bethania Abreu, quien fue su directora.
En 2009, el productor y director Jimmy Sierra realizó el primer documental sobre la Historia del Teatro en el país, en la que fue invitada para ofrecer sus testimonios y opiniones junto a otros actores y actrices como Franklin Domínguez, Julio Sabala, Teófilo Terrero, Reynaldo Disla, Ángel Mejía, Manuel Chapuseaux y Rafael Villalona. En este mismo año fue distinguida en Mujeres de éxito vestidas de esperanza junto a Cecilia García, Nuria Piera, Emely Tueni, Socorro Castellanos, Jatnna Tavárez, Laura Castellanos, Alicia Ortega, Roxanna Reyes y Aura Celeste Fernández.
La multipremiada actríz participó en más de 200 montajes teatrales de distintos autores, esencialmente españoles y del dominicano Franklin Domínguez, con quien compartió escenario durante décadas.
Monina fue objeto de reconocimientos y homenajes, tales como la colocación de su foto en la Galería del Teatro Dominicano; fue distinguida en Mujeres de Éxito Vestidas de Esperanza, junto a otras estrellas del arte nacional, además con los premios El Dorado, Casandra, ACE y El Talía de Plata. Una alta distinción fue la designación con su nombre de la sala de espectáculos del Centro Cultural Narciso González, en la comunidad de Villa Juana, del Distrito Nacional.
La gloria del teatro dominicano y esencial figura de esa expresión artística, falleció a los 89 años tras parecer de Alzheimer desde 2018.

