Los detalles del impacto balístico en el rostro de la víctima nos fueron brindados por el Neurocirujano Rodolfo Alexander Yan Mejía.
La Romana, R.D.- La población romanense estuvo inmersa en un estado de incertidumbre social desde la tarde avanzada del pasado sábado 26 de agosto, cuando un asalto a un establecimiento comercial, dio inicio al seguimiento del estado de salud de una joven mujer la cual fue alcanzada por una bala disparada indiscriminadamente.
Pasadas 72 horas del hecho y sin aún tener respuesta contundente por parte de las autoridades, la atención social permanecía en tener acceso a información de primera mano, respecto a la evolución de Manuela Guerrero Vásquez, la fémina baleada en el impactante hecho delincuencial.
Las noticias cobraron un giro de esperanza y la víctima fue sacada de la Unidad de Cuidados Intensivos a una habitación normal, lo que evidenció un progreso positivo en su salud y a la vez, un aliento de paz para la población.
Eventualmente, Guerrero Vásquez, quien presenta episodios de ansiedad y desorientación, fue sometida con éxito a una cirugía de reconstrucción facial ya que el proyectil ingresó por su cara, debajo del ojo derecho con orificio de salida debajo del oído derecho.
Poco a poco la estudiante de enfermería de 30 años y madre de dos menores de edad, evoluciona con la esperanza que tanto sus seres queridos, amistades y la población, anhelan pueda lograr reincorporarse a su vida cotidiana.
Ante todo ésto, pocos han virado su atención ante los silentes protagonistas quienes basados en el histórico Juramento Hipocrático, pusieron todo su empeño, conocimiento y profesionalidad para salvar una vida.
Nos referimos a los médicos actuantes en la intervención de Manuela Guerrero Álvarez, una vez fue referida a la Clínica Canela I de esta ciudad, quienes se emplearon a fondo para lograr preservar la vida de la afectada. Trascendió al final de la entrevista incluida más debajo, que la joven sería dada de alta en las próximas horas.
A continuación, las declaraciones del Dr. Rodolfo A. Yan Mejía, Neurocirujano con experticia en patologías cerebrales y columna vertebral en adultos y niños, a quien consideramos (junto al Dr. Custodio Miguel y todo el personal de enfermería de la Clínica Canela I), parte de esos héroes anónimos, que dan lo mejor de sí para salvar vidas.
Vea la entrevista:
Sobre el Juramento Hipocrático
El juramento hipocrático es un compromiso, que solo pueden hacer las personas que se gradúan en las carreras universitarias de Medicina. Tiene un contenido de carácter solo ético porque orienta al médico en la práctica de su profesión.
En su forma original regula las obligaciones hacia el maestro y su familia, hacia los discípulos, hacia los colegas y hacia los pacientes.
A partir del siglo xix empezó a ser frecuente, se ha popularizado de forma universal, la realización de un juramento basado en un texto modernizado, inspirado por el antiguo, distinto según la escala de valores específica de cada tiempo y lugar.
Durante casi 2 mil años la medicina occidental y la medicina árabe estuvieron dominadas teóricamente por una tradición que, remontándose al médico griego Hipócrates adoptó su forma definitiva de la mano de Galeno, un griego que ejerció la medicina en la Roma imperial en el siglo II.
Según la tradición, fue redactado por Hipócrates o un discípulo suyo. Lo cierto es que forma parte del corpus hipocraticum, y se piensa que pudo ser obra de los pitagóricos.
Según Galeno, Hipócrates creó el juramento cuando empezó a instruir, apartándose de la tradición de los médicos de oficio, a aprendices que no eran de su propia familia. Los escritos de Galeno han sido el fundamento de la instrucción médica y de su práctica hasta el siglo XX.
El contenido del juramento se ha adaptado a menudo a las circunstancias y conceptos éticos dominantes de cada sociedad.
El Juramento hipocrático ha sido actualizado por la Declaración de Ginebra de 1948.
Declaración de Ginebra
La «Declaración de Ginebra» fue adoptada por la Asociación Médica Mundial (AMM) en 1948 y ha sido revisada y enmendada en diferentes ocasiones (1968, 1983, 1994, 2005, 2006 y 2017).
Texto aprobado en octubre de 2017, en Chicago, EE.UU.:
COMO MIEMBRO DE LA PROFESIÓN MÉDICA, PROMETO SOLEMNEMENTE:
DEDICAR mi vida al servicio de la humanidad;
VELAR ante todo por la salud y el bienestar de mis pacientes;
RESPETAR la autonomía y la dignidad de mis pacientes;
VELAR con el máximo respeto por la vida humana;
NO PERMITIR que consideraciones de edad, enfermedad o incapacidad, credo, origen étnico, sexo, nacionalidad, afiliación política, raza, orientación sexual, clase social o cualquier otro factor se interpongan entre mis deberes y mis pacientes;
GUARDAR Y RESPETAR los secretos que se me hayan confiado, incluso después del fallecimiento de mis pacientes;
EJERCER mi profesión con conciencia y dignidad, conforme a la buena práctica médica;
PROMOVER el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica;
OTORGAR a mis maestros, colegas y estudiantes el respeto y la gratitud que merecen;
COMPARTIR mis conocimientos médicos en beneficio del paciente y del avance de la salud;
CUIDAR de mi propia salud, bienestar y capacidades para prestar una atención médica del más alto nivel;
NO EMPLEAR mis conocimientos médicos para violar los derechos humanos y las libertades ciudadanas, ni siquiera bajo amenaza;
HAGO ESTA PROMESA solemne y libremente, empeñando mi palabra de honor.
Sobre el caso
Cerca de las 5:00 p.m. del pasado sábado 26 de agosto, la popular tienda de productos lácteos y panadería El Oasis, ubicada a escasos metros de la rotonda que conecta la avenida Santa Rosa de Lima, fue objeto de un asalto que dejó como resultado por herida de bala, a la joven empleada Manuela Guerrero Vásquez.
Según la versión policial, cuatro alegados individuos habrían penetrado al negocio (dos por la parte trasera y otros dos dentro simulando ser clientes) para perpetrar el aparente asalto y al salir dispararon en aparente intento de escabullirse, impactando uno de los disparos a la citada joven en la cara.
Dos de los asaltantes quienes estaban en el interior del establecimiento, se desplazaban en una motocicleta roja marca Suzuki modelo AX, y según información de testigos, llegaron a facturar una compra e incluso, cargar con dinero en efectivo del negocio y de un cliente presente en el referido lugar, así como un celular y los documentos de éste.
La herida fue trasladada al Hospital Arístides Fiallo Cabral en una unidad del 911, donde recibió los primeros auxilios y eventualmente fue referida a la Clínica Canela I, donde se informó que estaría estable, pero en estado delicado. 72 horas más tarde y previo a una solicitud de 1,500cc de sangre O+, Manuela Guerrero Vásquez fue sacada de la Unidad de Cuidados Intensivos e ingresada en una habitación regular. Posteriormente se anunció que sería sometida a una cirugía de reconstrucción facial, de la cual salió exitosa, para días más tarde despacharla a su hogar.
La Policía Nacional al igual que miembros del DICRIM arribaron casi de inmediato al lugar de los hechos. En ese orden, fueron colectados cuatro casquillos, calibre 9mm., y dos cápsulas en la escena del hecho.
La institución del orden continúa tras el rastro de los involucrados y les hizo un llamado a éstos a que se entreguen ante las autoridades por la vía que consideren conveniente.
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Este reportaje contó con el esencial aporte de Adonys Quevedo Santana en cámaras.
Agradecimientos al Dr. Rodolfo Alexander Yan Mejía por ceder parte de su tiempo laboral y gentilmente concedernos la entrevista.
En ese menester, extendemos las gracias al personal administrativo de la Clínica Canela I en las personas del Dr. Juan Manuel Canela, Cristina Canela, Carlos Pichardo Canela y María Beltrán Bobea «Tita» .

