COLABORACIÓN
Por Pedro Reyes
La desgracia de Haití tiene nombre y apellido… se llama Estados Unidos de Norte America.
En la eécada de 1900 al 1910 la economía de Haití estaba dirigida por Alemania. Para ese entonces residían en Haití unos doscientos alemanes que en su mayoría estaban contrayendo matrimonio con mulatas haitianas, lo que le daba a los alemanes legalidad para invertir en las compras de tierras e instalar negocios.
Los alemanes tenían un dominio de un 80% de la economía de Haití. Esto trajo a colación que el Departamento de Estado autorizara incursionar en la banca de Haití y aconsejaron llevar el National City Bank of New York.
Al comienzo de la segunda década del 1900, empezaron los golpes de estado.
Con esto se buscaba conseguir un gobierno que favoreciera a EE.UU., pero el sentir nacionalista de los haitianos impedía que Estados Unidos consiguiera complicidad.
Del 1910 al 1915 se sucedieron cinco
gobiernos.
En 1914 el gobierno de José Davilman Theodore que tenía una política nacionalista fue derrocado por Jean Vilbrum Guillaume Sam, un militar y político agente de Estados Unidos.
Este militar aconsejado por el pentágono se propuso a toda la oposición y el 27 de julio del 1915 asesina a 167 presos políticos, entre ellos al expresidente Zamor Oreste.
Cuando el pueblo se enteró de estos crímenes, se fue en busca del presidente y al no encontrarlo en la casa de gobierno, se dirigieron hacia la embajada de Francia y allí, al encontrarlo, le dieron muerte.
Rosalvo Bobo quien fuera ministro de guerra en el gobierno de Davilmar Theodore salió de la embajada de Alemania dispuesto a tomar el poder, pero Estados Unidos sabía que este hombre era un líder nacionalista en contra de los intereses norteamericanos y rápidamente el presidente Woodrow Wilson autoriza el 28 de julio la ocupación de Haití.
Para ello envía unos trecientos cincuenta soldados y se apoderan de los sitios claves. Envían ocho soldados y se apoderan del banco nacional de Haití que al momento de la ocupación tenía en
reserva el equivalente de USD$13,756,00 millones de dólares, según un estudio llevado en 2021.
Con la ocupación queda sellada la desgracia haitiana hasta nuestros días.

