COLABORACIÓN
Por Servio Pérez
La Participación Directa es el único sistema político que tiene la capacidad de llevar a las distintas poblaciones del mundo a vivir en Democracia Pura.
En el caso de la República Dominicana llama poderosamente la atención que los ciudadanos rechazan la participación directa, y evitan su conocimiento y difusión por todos los medios ya que piensan que la representación no solo es el único sistema en el cual confían, sino que además es democracia siendo totalmente falso.
Esta creencia pone en jaque la soberanía de la república dominicana, ya que los que logramos ver peligro a futuro de continuar en representación, algunos que tienen la oportunidad de ir a las elecciones piensan que poniendo tras las rejas a los que han defalcado al estado dominicano es la solución a los problemas nacionales, y no piensan que eso solo sería un alivio para el cuerpo que lastimado que sufre por la enfermedad.
En nuestro país pasan los millones de hijos de haitianos con dominicanos nacidos aquí, y que mañana con todo los derechos ingresaran en partidos que les permitirán tarde o temprano alcanzar el poder, y desde ahí hacer valer su sangre por encima de la patria dominicana, nuestra soberanía y el lienzo tricolor.
La patria pende de un hilo en representación, haitianos cuya constitución no reconocen a la república dominicana como su país vecino, pues su carta magna sentencia que la isla es una sola y se llama Haití, y la representación dominicana se arrodilla ante las aspiraciones de los haitianos.
El pueblo dominicano no logra entender que seguir en representación es una puerta abierta para que se repita la llegada de un extranjero haitiano a la presidencia dominicana en cualquier elección tal como lo hiciera Hitler el 30 de enero del año 1933, de esa misma manera lo harán los haitianos en república dominicana pues tenemos el mismo sistema político representativo, y que además ya lograron ir a elecciones en las recién pasadas elecciones y hoy tenemos regidores y alcaldes haitianos, pero no entendemos y no conocemos la historia que está por repetirse.
Muchos son los que quieren con buena intensión llegar al poder para castigar a los que daño han realizado con sus actos al estado dominicano, pero ignoran que solo tienen un tiempo máximo de vida de apenas ocho años y terminó, y no quieren entender que el que continúe puede ser el hijo o hija de ese haitiano o haitiana que se tuvo que marcharse dejando a su vástago que al llegar a la presidencia como lo señala Maquiavelo «El fin justifica los medios» desde esa posición hará el sueño haitiano realidad, por eso he señalado que no es lo mismo haitianos en Representación, que en Participación Directa, ya que en el nuevo sistema político participativo directo, la zapata representativa desaparece, entran en funcionamiento los cinco mecanismos de la democracia, y en ese escenario, los haitianos solo serán simples ciudadanos si están legalmente regularizados en nuestro país, y jamás serán un peligro para la patria dominicana, lo que hace más viable para garantizar nuestra soberanía de manera segura sempiternamente.
Sí a la Participación Directa, No a la Representación
Nadie nos prestará su vehículo para llegar a las elecciones, si no hacemos realidad lograr la personería del Bloque Nacionalista Dominicano (BND) para ir nosotros a la contienda electoral y lograr salvar a la República Dominicana de caer en el abismo que se aproxima con la representación.

