Quita Sueño, Cotuí, Sánchez Ramírez, R.D.- Ammy Hiraldo Peña, de 21 años, la ahora confesa homicida de la joven encontrada muerta a cuchilladas en el denominado Callejón La Joya del distrito municipal Quita Sueño en Cotuí, provincia Sánchez Ramírez., precisó que el motivo de su nefasta acción fue pasional.
Preliminarmente se había especulado que la víctima y su verduga sostenían una relación sentimental y que el detonante del fatídico desenlace habría sido la decisión de la occisa en terminar la relación y reiniciar su vida con un hombre oriundo de San Francisco de Macorís, con quien se sentía a gusto e incluso, estaría visitando una iglesia.
La relación lésbica entre ambas fue ratificada eventualmente por la madre de la fallecida quien reveló a la prensa que «Por lo que yo he escuchado, era una ex. Mi hija decidió dejar esa vida de lesbianismo, pero la muchacha no estaba resignada y decidió quitarle la vida a mi hija de 18 años, que estaba comenzando a vivir… Mi niña era estudiante, una niña de su hogar, tranquila para merecer esa muerte así«, fueron las palabras de Yenny Hilario, madre de la occisa Yennely Andreyna Duarte Hilario, de 18 años, quien murió producto de múltiples estocadas en diferentes partes de su cuerpo a manos de su alegada pareja Ammy Hiraldo Peña, de 21 años.
En ese menester, una tía de la joven asesinada expresó que cree hubo más participantes en el hecho ya que «Ella no sola podía hacerle eso. No podía hacerle eso, porque es que son dos muchachas que van ahí y delgadas. Eso ella sola no participó en eso. Mi sobrina, yo lo sé, yo sé que mi sobrina no se iba a dejar hacer eso. Entonces yo quiero que así como ella se entregó, que también los otros se entreguen, quien sea, porque no van a poder vivir con ese cargo de conciencia”, manifestó Carla Acevedo, tía de la fallecida.

Según la versión policial, la fallecida había salido el pasado martes alrededor de 7:00 p.m. y su cuerpo fue encontrado al día siguiente en horas matutinas en previamente referido lugar.
Relato de la homicida
Conforme al reporte de la Policía Nacional, Ammy Hiraldo Peña, fue entregada a las autoridades policiales por un tío de ésta, horas después de haber cometido el hecho.
En su contra se ejecutará la orden de arresto No. 352-2024-AJ-00348, de fecha 27/03/2024 por presunta violación de los artículos 295, 296, 197, 298 y 302, en perjuicio de la víctima.
Hiraldo Peña, al ser cuestionada sobre el crimen, admitió su responsabilidad y dijo que lo hizo por motivos pasionales. Además, indicó que para cometer el hecho utilizó amoníaco, una toalla y un arma blanca.
La autora del hecho de sangre, quien llevaba puestos guantes de látex (posiblemente con intenciones de cubrir sus huellas dactilares), fue captada en video por las cámaras de seguridad de establecimientos comerciales, realizando la compra del referido producto químico, con la presunta intención de dormir a la víctima y posteriormente quitarle la vida, además de quemar el cuerpo ya que compró gasolina, pero no adquirió fósforos.
Se prevé que la victimaría compró el amoníaco para dormir a la fallecida, pero al destapar la botella el potente olor aturdió a la víctima y al momento de recibir la primera puñalada, activó sus sentidos iniciando su defensa.
Los investigadores observaron que el cuerpo de la occisa presentó heridas en las palmas de las manos y la planta de los pies, evidenciando que luchó sin éxito por su vida al protegerse de los ataques cortopunzantes recibidos.
Se determinó que en el hecho se utilizó el vehículo negro (abajo en la foto), marca KIA (tipo jeepeta) propiedad de la familia de la victimaria.

Participación efectiva de las autoridades
Agentes de la DICRIM en conjunto con miembros del Ministerio Público de
La Gallera de Cotuí, sector perteneciente al municipio de Cotuí, provincia Sánchez Ramírez, dieron la mañana del miércoles con el paradero de la joven malograda tras ésta ser reportada por sus parientes al no regresar a su domicilio.
Una vez realizado el lamentable hallazgo, la hoy confesa homicida se convirtió rápidamente en persona de interés en el caso, ya que había invitado a la fallecida a la casa de ésta y fue la última persona en verla con vida.
El cuerpo de la joven fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) del Hospital San Vicente de Paúl, en San Francisco de Macorís, para realizar los fines de rigor.
En ese menester, personal de investigaciones desde Santo Domingo, se sumaron al caso liderado por el Coronel Joselito Alonzo Alcántara, Director de Area de Crímenes y Delitos Contra la Persona y en la Dirección Regional Cibao Sur de investigaciones, por los tenientes coroneles Gerson Acosta Polanco, Joel Bernard (comandante Policia de Cotuí) y Miguel A. Jimenez Brito, quienes jugaron un rol determinante en la agilización de resolver el horrendo hecho de sangre.
Imperativo citar la efectiva labor investigativa ejecutada por el Ministerio Público, en las personas de los funcionarios publicos Rolando Vásquez y Ruth Castillo, ambos magistrados.

