COLABORACIÓN
Por Rolando Hernández
Variadas son las definiciones del término de política que abarcan desde las distintas formas en cómo se relaciona el poder, la distribución de los recursos económicos hasta el estatus que representan los integrantes de los sectores del poder.
En esta relación es que los representantes políticos como senadores y diputados adquieren una mayor dimensión en lo concerniente a las sociedades que representan.
Los dominicanos que en promedio suman dos millones en el extranjero son representados por congresistas en las diversas comunidades en las que residen.
Una muestra de ello, es Estados Unidos, en el que los dominicanos de forma directa e indirecta son representados senadores y diputados. Pero estos diputados (miembros de la Cámara de Representantes) en particular los norteamericanos tienen marcadas diferencias en relación a los diputados dominicanos, incluidos los que son electos del exterior que incluye Estados Unidos, Canadá, Europa, América Latina y El Caribe.
En el caso de los diputados norteamericanos entre su beneficio tienen: una asignación de un salario anual de 174 mil dólares; 900 mil dólares para pago de un personal que oscila entre 6 a 15 miembros, oficinas en los distritos electorales que representan.
Además, de permanecer en el puesto por más de cinco años son elegibles a recibir una pensión de 14 mil dólares anuales que se puede incrementar en caso de permanecer por más tiempo en la posición.
Todos los gastos de los diputados son auditados por el control financiero de la Cámara de Representantes (Cámara de Diputados) al termino de cada año. Cualquier anomalía en el uso de los recursos económicos les puede costar la posición.
Los congresistas que pueden ser reelectos en su posición cada dos años no reciben beneficios marginales como exoneraciones, dinero para combustibles, por formar parte de comisiones especiales, ni pago de hotel, comidas, tampoco pueden recibir dinero de particulares para gastos personales.
Tienen que utilizar sus vehículos personales para trasladarse al Congreso de Estados Unidos y es más muchos congresistas utilizan su oficina por las noches como dormitorio, debido a que no pueden pagar una renta en Washington D.C (Distrito de Columbia) en tiempo de legislación.
Esto de la renta se debe a que muchos congresistas son propietarios de viviendas en sus estados y pueden pagar una doble renta cuando se trasladan a la legislatura.
Además, los diputados norteamericanos al igual que los senadores devengan el mismo salario, con la diferencia de que los senadores son electos por un periodo de seis años. Esto se debe a que se debe mantener un equilibrio de representatividad política por ante el Congreso de Estados Unidos.
Un elemento destacable de los diputados norteamericanos es que regularmente se reúnen con sus electores en los distritos que representan y se involucran de interés nacional. Tienen como prioridad la defensa de los intereses de sus electores.
“La mayoría de las oficinas de los senadores incluyen un jefe de personal para administrar la oficina, corresponsales legislativos para comunicarse con los electores y directores y asistentes legislativos para ayudar a desarrollar la legislación, así como programadores, personal de comunicaciones y prensa, y otros asistentes administrativos”, según la publicación digital en su versión hispana usa.com.
Diferente a los diputados dominicanos y lo que son electos en el exterior que han creado para ellos el denominado paquete a favor de los legisladores incluye dos exoneraciones libre de impuestos con un valor máxima de 100 mil dólares durante su período legislativo de cuatro años.
Según informes de la prensa dominicana del año 2020 los diputados del exterior una vez electo tienen asignado un sueldo fijo RD$175, 474.64; gastos de representación por RD$35,094.93; RD$45,000.00 de dieta, monto que incluye los viáticos por comisiones y sesiones.
Para un total de RD$ 255, 569.57 mensuales. Es decir, US$ 4,563.74 dólares, cuando el salario promedio en los trabajadores dominicanos es de 400 a 500 dólares al mes.
El salario de los diputados del exterior que es diferente a los senadores, los cuales tienen un salario fijo RD$320,000 mil pesos también se les incrementa se con los beneficios marginales como el pago de vivienda en la capital, combustibles, viáticos, celulares, gomas para sus medios de transporte, chofer y seguridad.
Todos los legisladores dominicanos reciben RD$3,500 por asistir a las asambleas legislativas y RD$2,000 al acudir a las reuniones de sus comisiones, pudiendo recibir más si visitan otros espacios.
También los legisladores tienen la posibilidad de acceder a un programa de ayuda de hasta RD$90, 000 mil pesos y disponer de una pensión de por vida con apenas haber servido un solo termino cuatros años en violación a la ley 87-01 que rige el sistema de la seguridad social en la República Dominicana.
“Por tener 222 legisladores, o sea, 32 senadores y 190 diputados, el Congreso dominicano fue considerado en años recientes por la revista Forbes como el más caro de la región centroamericana y del Caribe, cuando, por los sueldos que devengaban sus miembros entonces, solo era superado por Panamá”, de acuerdo al periódico dominicano Listín Diario en su página digital del año 2020.
Mientras en los Estados Unidos se esta en un proceso para la eliminación de los beneficios que reciben los políticos, en la República Dominicana, es todo lo contrario los políticos se aferran a todos los beneficios que les proporciona el poder y ser indiferentes a los intereses de los distritos electores que dicen representar, en particular los dominicanos que residen en el exterior.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano radicado en el Estado de Nueva Jersey. Contacto: rhernandez5@hotmail.com

