REFLEXIÓN
Por Marcos Sánchez
Uno de los factores más impresionantes de una musa activa, radica en la experiencia vivida en un momento determinado e inmediatamente compartirla a nivel conectivo.
Por supuesto, siempre que la reflexión sea de naturaleza general y así todo quien acceda a la misma, puedatomarla como lección de vida.
Estando en una dinámica conversación en un chat grupal en WhatsApp, surgió la necesidad de exponer un pensamiento que dio título a esta reflexión y que inicialmente la compartí en un audio en otros grupos y además en mi estado.
De repente, una persona, perteneciente a uno de los grupos que reenvié el audio, me abordó en privado dejándome saber que no éramos contactos directos, pero sí coincidíamos en el mencionado chat grupal y que tras escuchar el audio, me sugirió que lo compartiera abiertamente porque entendía que merecía estar más allá de WhatsApp.
Le agradecí la observación y eventualmente tomé la decisión de hacer lo propio, adaptarlo para su publicación abierta y así nació esta artículo:
A pesar de que cada quien tiene su propio plan individual en sus vidas, no debemos desentender que desde el momento que nacemos, estamos ya marcamos para desaparecer en un momento determinado.
De nosotros depende a través de muestra existencia qué es en sí lo que deseamos desarrollar para estar satisfechos.
Muchas veces estamos abocados a competencias para dar o complacer a otros y no hacerlo con nosotros mismos. Como si alguien fuese el alma de la fiesta y usted hace feliz a todos, pero nadie se preocupa quién le hará reír a usted. Entiendan ese concepto.
Gente marcada en la vida por la obtención de un reconocimiento: sea una placa, un trofeo, una medalla o un pergamino, y llega un momento que compila tantos en la pared, terminando éstos en una caja de una esquina de un lugar en donde usted reside.
Al siguiente año esa misma competición será librada por otros que desearán ser ganadores ignorando que tendrán la misma vivencia.
La vida hay que mantelerla en un balance entre lo espiritual y lo material.
¿Qué les pasa a muchas personas que tienen ya la parte económica resuelta en sus vidas y son perfectos infelices?
Personas con un carro de última generación (a veces sin lugar dónde correrlo), tarjetas de crédito, la casa de sus sueños ubicada en un sitio exclusivo (donde transcurren una semanas y hasta meses completos sin recibir un saludo de «sus vecinos»), adquiere boletos de avión en primera clase, generalmente en un viaje solitario y un sinfín de otros ejemplos.
Entonces: ¿Qué razón de existir es ésa?. Tomemos en cuenta que las nimiedades son las cosas que hacen vivir realmente a la humanidad.
Si usted ya logró su objetivo de resolver la parte económica en su vida, no deje de agendar un propósito para darle sentido a su razón de ser.
Emprenda el tipo de negocio que siempre deseó, quizás darle continuación a una empresa familiar. Algo que sienta fue forjado por usted y que le cause satisfacción ponerlo en marcha.
De ahí creará su familia y con suerte, sus descendientes tendrán un referente inspiracional para cuando les toque sus turnos.
Tener todo resuelto sin haber experimentado sacrificio alguno, generalmente conlleva a decepciones personales y fracasos netos.
Tenga siempre un propósito en la vida y verá que cuando tengamos que partir, habrá plena satisfacción en nuestro rostro.

