Redacción Quevedo Informativo.- En una era digital matizada por millones de usuarios de dispositivos móviles ávidos de documentar incidencias en vídeo para publicarlas en redes sociales en vez de llamar al 911, aún vemos luz al final del túnel.
La tarde de este domigo en La Romana, ocurrió un repentino fuego en unas instalaciones que funcionan como depósito de muebles en la Avenida Padre Abreu, próximo a la antigua gallera.
Rápidamente el número de curiosos arribó al lugar para «grabar» lo acontecido e inmediatamente subirlo a sus redes sociales o directamente a la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp.
Como es costumbre, personas que no son afines a los organismos de socorro, protección o seguridad, se aglutinan en el área donde se desarrolla una emergencia, sin calcular que entorpecen el trabajo bomberil y que además ponen en riesgo su integridad física.
En medio del caos debido a la rapidez que el fuego se expandía, llegaron los miembros del Cuerpo de Bomberos La Romana para contener el siniestro y evitar daños mayúsculos.
Justo en esa celeridad, una grabación en vídeo captó a una joven mujer corriendo con premura, mientras llevaba en ambas manos, par de botas de bombero.
No sabemos si era voluntaria, bombera, miembro de la Defensa Civil, amiga o compañera sentimental de algún bombero. Lo que sí nos dimos por enterado, fue la actitud decidida en su rápido accionar para brindar ayuda y ser útil.
Esta Heroína Anónima, es digna de admiración y respeto porque su entrega dio muestras de ser una ciudadana comprometida con el prójimo. Una mujer preocupada por su entorno y una munícipe ejemplar.
El bien colectivo debe prevalecer más allá de los actos apegados a egos individuales.
Saludamos a esa joven mujer y le agradecemos su noble gesto que demostró la calidad de ser humano que es al proyectar un solemne acto de urbanidad, demostrando su buena educación, civismo y cortesanía, acciones propias de alguien que actúa con consciencia ciudadana.

