COLABORACIÓN
Pocos lo entenderán, porque, aunque ven, no perciben, y aunque oyen, no entienden.
Jeremías 33:3 dice: Clama a mí, y yo te responderé; te daré a conocer cosas grandes y maravillosas que tú no conoces.
Por Alex Domínguez
Agradezco la oportunidad que la vida me ha dado para crecer y transformarme. Hace dos días, dos personas, de manera independiente, realizaron un análisis FODA de mi vida. Después de escuchar sus palabras sobre mis debilidades y fortalezas, y más que eso, los valiosos consejos de personas que me aprecian, he decidido revisar mi forma de actuar y hacer cambios significativos en mi vida.
Recuerdo sobre todo de dónde vengo. A pesar de perder a mi madre a los 16 años, enfrenté desafíos en la vida, pero siempre me mantuve apegado a las buenas costumbres.
Desde mis 10 años en Sánchez, trabajando en una pescadería descamando pescado y pelando camarones, recuerdo a Mami, que era modista y preparaba ropa de niños para que yo saliera con un bulto a venderla y luego los sábados regresaba a cobrar. Cada peso que ganaba se lo llevaba a ella para que, junto a mi papi, nos sustentara.
Qué grato recuerdo de mi padre, a quien recuerdo como un gran padre y un gran esposo, como todos en la vida, lleno de virtudes y defectos. Tres hermanos ejemplares que, a raíz de la pérdida de mi madre, tanto mi hermana Marcela como mi hermano Frank nos asumieron tanto a mí como a mi hermana Ana.
¿Cómo no recordar a mi tía Chavo y a mi tía Susa, que fueron parte de ese proceso?
Con el paso de los años, siempre convencido de que tenemos un Dios que cumple promesas, me dio una familia donde me permite tener mis hijos, mi esposa Nicauris, mis hijos Alexa Nicol, Ashley Nicol y Alexander Nicolas. Esto me lleva a ver la vida de manera diferente, donde me lleva a trabajar para suplir a mi familia de esa responsabilidad que cada padre debe tener.
Hoy, después de escuchar estos consejos y que estas personas depositaran confianza en mí, me hace levantar como el ave Fénix. El ave fénix, una criatura legendaria, se consumía por el fuego cada quinientos años y luego renacía de sus cenizas. Para los egipcios, representaba al sol y, para los cristianos antiguos, simbolizaba la inmortalidad.
La idea de resurgir desde las cenizas sigue siendo poderosa y legendaria. A veces, incluso en medio de la adversidad, podemos encontrar la fuerza para renacer y multiplicar nuestros días como el ave fénix.
Hoy elevo mis pensamientos hacia lo más alto, recordando nuestro valor único y cultivando valores sólidos que guíen nuestros pasos. De algo estoy seguro: el tiempo de Dios es perfecto. Entiendo que este análisis FODA realizado por dos personas importantes para mí me hizo entender que solo debo hacer una sinergia de mis fortalezas con mis debilidades, lo cual me dará como resultado obtener las bendiciones del Padre Celestial. Donde He cerrado esas puertas de bendiciones por no saber que vienen de Él.
Este proceso de transformación no solo me beneficia a mí, sino que también fortalece a nuestra familia, amigos y a quienes podemos ayudar. ¡Sigamos adelante con fe y determinación! Con la certeza de que, con la ayuda divina, todo es posible, avancemos hacia un futuro lleno de bendiciones y crecimiento.

