OPINIÓN
Por Brenda Guerrero Sigarán
Espero firmemente que pronto pasemos de tener solo la voluntad y las buenas intenciones, a tener acciones reales. Muchos regidores y autoridades locales dicen estar muy de acuerdo con el proyecto de esterilización, que les parece hermoso, que es necesario, y lo reconocen… pero siempre hay un “pero”. Y en ese “pero” se esconden las excusas, la falta de compromiso y la indiferencia.
El Ayuntamiento de La Romana y sus regidores deben recordar que la Ley 248-12 de Protección Animal no es opcional, ni un tema de simpatía. Esa ley establece con claridad que es responsabilidad de los ayuntamientos crear refugios, ejecutar jornadas de esterilización y destinar presupuesto para ello, como lo hacen con tantas otras prioridades municipales.
Hay que pasar del “yo quiero hacerlo” al “ya lo estamos haciendo”.
Pasar de la disposición a la acción concreta.
De lo bonito del proyecto, a lo que ya está contemplado por ley y que debe cumplirse.
Además, no se trata de elegir entre una causa u otra. Como sociedad, debemos entender que sí se puede caminar y masticar chicle al mismo tiempo. Se puede ayudar a las personas en situación vulnerable y cumplir con las obligaciones hacia los animales. No es una competencia de prioridades, es una cuestión de voluntad y coherencia.
Esto no es un favor, es un deber institucional. No se trata solo de querer, se trata de hacer. Porque esto nos compete a todos, como ciudadanos y como servidores públicos.
Brenda Guerrero

