Por Nidio Terrero
¿Qué es la homosexualidad? Es la atracción romántica, emocional y/o sexual hacia el mismo sexo.
Puede decirse que la orientación sexual es un fenómeno complejo del que mucho se ha debatido en los círculos científicos, teológicos y culturales.
Hasta ahora no se ha comprobado científicamente una hormona que cree una predisposición a nacer gay, el diseño original, la genética y la fisionomía demuestran que la homosexualidad depende de múltiples factores tales como: El ambiente, algunas experiencias tempranas y algunas confusiones que se dan en las personas en el trayecto hacia la construcción de la personalidad, entre otros.
En los últimos años se han publicado muchas investigaciones científicas sobre los orígenes biológicos de la homosexualidad con el propósito de condicionar al mundo a aceptar que se nace homosexual, sin embargo, esas investigaciones no concuerdan del todo con la realidad.
Unos dicen que la homosexualidad es innata.
Otros afirman que la homosexualidad no está dictada por genes.
Otros afirman que la homosexualidad es producto de una combinación de factores que ocurren antes y después del nacimiento.
Ahora bien, nace una persona siendo gay o lo aprende en el camino producto de múltiples factores, al igual como nadie nace siendo cristiano, criminal, mentiroso, ladrón, drogadicto, prostituta, pedófilo, fumador o borrachón, así también se puede inferir que nadie nace homosexual, sino que lo aprende y lo decide en el trayecto al desarrollo de su personalidad.
¿Cómo define o califica la Biblia la homosexualidad?
Aunque la Biblia no nos da una explicación biológica sobre la homosexualidad infiere de manera clara que las relaciones sexuales están reservadas de manera exclusiva entre un hombre y una mujer.
Además, la Biblia califica la homosexualidad como un acto abominable, un acto vergonzoso y una práctica contra la naturaleza.
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Génesis 1:27.
Los cristianos no debemos rechazar a las personas homosexuales, más bien debemos acercarnos a ellos aunque de plano rechacemos su conducta, recordando siempre que son seres humanos con necesidad de que Dios los ilumine hacia la vida correcta.
A decir verdad muchas iglesias cristianas no han sido instruidas para tratar de atraer a sus templos a la comunidad homosexual, es una tarea pendiente en la que debemos enrolarse.
Finalmente…
Si bien es cierto que los seres humanos tenemos libertad de ser lo que querramos ser, no es menos cierto que la homosexualidad decisión no que así se nazca.
Dios los bendiga

