Higüey, La Altagracia, R.D.- El Juzgado Penal del Distrito Judicial de La Altagracia dictó 20 años de prisión en contra del educador John Kelly Martínez, acusado de violación y agresión sexual por el caso de la adolescente Esmeralda Richiez.
Martínez deberá cumplir la sentencia en la cárcel de Anamuya, en Higüey, donde actualmente cumple medida de coerción.
La condena fue dictada el Tribunal Colegiado de este distrito judicial, que preside la jueza Sagrario del Rio, en contra de en contra de Kelly Martínez, quien deberá pagar una indemnización de dos millones de pesos, así como también una multa por 200 mil pesos.
El Ministerio Público, representado por los fiscales Idalia Peralta y Yeuri Rodríguez, mostró de manera irrefutable, como el docente, quien estaba llamado a proteger y orientar a la adolescente, faltó a ese compromiso y con sus acciones violó las disposiciones establecidas en los artículos 265, 266, 302, 303, 303-4, 331 del Código Penal Dominicano, así como también el articulo 396 literales A, B, C, de la Ley 136-03 del Código para el Sistema de Protección de los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes y los artículos 66 y 67, de la Ley 631-16, para el Control y Regulación de Armas y Materiales Relacionados.
Reacciones
Los parientes de la occisa mostraron satisfacción por el dictamen al igual que los representantes legales de éstos. En ese menester, la abogada del profesor condenado, reveló que apelará la sentencia ya que «no era lo que esperaban».
Sobre el caso
La madrugada del pasado lunes 13 de febrero, 2023, la joven nombrada Esmeralda Richíez, fue encontrada sin vida por sus padres en el baño de su habitación.
Se supo eventualmente que la fallecida habría consumido pastillas abortivas alegadamente dadas por su profesor de matemáticas.
El susodicho en mención, llamado John Kelly Martínez, de 35 años, se entregó a las autoridades tras conocer la fatídica noticia.
La víctima cursaba el quinto de bachillerato del Politécnico Cruz del Isleño y era oriunda del municipio Vista Alegre, perteneciente al distrito municipal de La Otra Banda, Higüey, provincia La Altagracia.
Cronología del hecho
La hoy difunta, solicitó permiso a su progenitora para ir a Higüey en compañía del principal sospechoso, un primo de éste y unas amigas de la víctima, conforme reveló Eligio Richiez Castillo, padre de la malograda joven.
En su declaración, Richíez Castillo abundó que su hija retornó a la casa a escasos minutos de las 11:00 p.m. del domingo 12 de febrero y que previamente la había llamado al móvil al notar su tardanza.
Una vez se comunicó, su hija le comentó que ya estaba de regreso y que se tardó porque habían decidido ir a Playa Macao. A su llegada, la fallecida mostraba rostro pálido y al ser cuestionada por su padre, alegó que no tenía nada.
De las amigas acompañantes, una optó por quedarse a dormir y el señor, notando el estado de su hija, le preguntó al respecto, recibiendo como respuesta que nada malo había ocurrido y luego en actitud inexplicable, cambió de parecer y alegadamente dijo se retiraría mejor a su casa.
“Le estábamos peleando a Esmeralda porque se había ido para la playa. Entonces, Esmeralda se sienta en la cama, luego se para de la cama y notamos que cuando se para había manchado la cama de sangre”, seguía el relato del progenitor.
Ante las exigencias paternas, la adolescente adujo que el sangrado era producto de la menstruación, pero a las 6:30 a.m. del día siguiente y tras múltiples llamados de su madre a la puerta de su habitación, resolvieron entrar y encontraron a su vástaga muerta en el baño y su cama empapada en sangre.
Revelación de familiar de la víctima
Tras el Sr. Richíez Castillo sostener que Esmeralda no estaba embarazada y que no sufría de ninguna condición anormal, el nombrado Michael Pión, familiar de la fallecida, dijo que hay audios que evidencian que la amiga quien dijo se quedaría y luego se retiró, expresa que «el profesor le dio cinco pastillas para que abortara. Esto le produjo un sangrado muy fuerte, fueron a una clínica a Bávaro y ella no quiso entrar a la emergencia y se desmayó varias veces en el carro”, según reveló el citado familiar.
Trascendió que el sospechoso profesor de matemáticas, John Kelly Martínez, a quien le apodan además «Yonqueli«, mantuvo comunicación con las amigas de la fallecida de manera constante respecto a saber por el estado de la fallecida.

