COLABORACIÓN
Por Dra. Ana Gómez
La enfermedad de Alzheimer es un desorden progresivo, degenerativo e irreversible del cerebro que causa la debilitación, la desorientación y una eventual muerte intelectual.
Desde 1994 la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Alzheimer establecieron el 21 de septiembre como Día Mundial del Alzheimer. Este Día Mundial busca difundir información sobre esta enfermedad para generar mayor conocimiento sobre la misma, concienciar a la población y que quienes la padecen asistan a grupos de apoyo.
El Alzheimer es una enfermedad progresiva y degenerativa del cerebro, que provoca el deterioro de la memoria, el pensamiento y la conducta. Es considerada la demencia más común y se desconoce la causa de esta.
Esta demencia suele presentarse en tres etapas. La primera se desarrolla aproximadamente durante tres años, en ella se observa un paulatino deterioro en la memoria episódica, la persona olvida eventos recientes, no importa que hayan pasado 10, 15 o 20 minutos de un hecho determinado.
En la segunda etapa, todos los aspectos de la memoria empiezan progresivamente a fallar. Comienzan a surgir problemas de lenguaje (afasia), de funciones aprendidas (apraxia) y de reconocimiento (agnosia).
En EE. UU., unos 6,5 millones de personas de 65 años o más viven con enfermedad de Alzheimer. Entre ellos, más del 70 % tiene 75 años o más. De los casi 55 millones de personas con demencia en todo el mundo, se estima que entre el 60 % y el 70 % tiene la enfermedad de Alzheimer.
Los signos tempranos de la enfermedad incluyen el olvido de eventos o conversaciones recientes. Con el tiempo, avanza hasta convertirse en un problema grave de la memoria y la pérdida de la capacidad para hacer las tareas cotidianas.
Los medicamentos pueden mejorar los síntomas o retardar su progresión. Los programas y servicios pueden ayudar a brindar apoyo a las personas con enfermedad de Alzheimer y a sus cuidadores.
No hay ningún tratamiento que cure la enfermedad de Alzheimer. En las etapas avanzadas, la pérdida grave de la función cerebral puede provocar deshidratación, desnutrición o infección. Estas complicaciones pueden provocar la muerte.
Síntomas
La pérdida de memoria es el síntoma clave de la enfermedad de Alzheimer. Los primeros signos incluyen dificultad para recordar eventos o conversaciones recientes, pero la memoria empeora y se desarrollan otros síntomas a medida que la enfermedad avanza.
Al principio, es posible que alguien con la enfermedad reconozca problemas para recordar las cosas y pensar con claridad. A medida que los síntomas empeoran, hay más posibilidades de que un familiar o amigo note los problemas.
Los cambios que la enfermedad de Alzheimer produce en el cerebro generan problemas cada vez mayores con lo siguiente:
Memoria
Todas las personas tienen lagunas mentales por momentos, pero la pérdida de la memoria asociada con la enfermedad de Alzheimer persiste y empeora. Con el tiempo, la pérdida de la memoria afecta la capacidad de la persona para desenvolverse en el trabajo y en casa.
Las personas con enfermedad de Alzheimer podrían pasar por las siguientes situaciones:
•Repetir afirmaciones y preguntas una y otra vez.
•Olvidar conversaciones, citas médicas o eventos.
•Extraviar artículos y, a menudo, ponerlos en lugares en los que no tiene sentido hacerlo.
•Perderse en lugares que solían conocer bien.
•Con el tiempo, olvidar los nombres de familiares y de objetos de uso cotidiano.
•Tener problemas para encontrar el nombre adecuado de objetos, para expresar pensamientos o para participar en conversaciones.
Finalmente, en la tercera etapa, se presenta una amplia y marcada afectación de todas y cada una de las facultades intelectuales. Los síntomas cerebrales se agravan, acentuándose la rigidez muscular, así como la resistencia al cambio postural. Pueden aparecer temblores y crisis epilépticas.
Consejos para prevenir el Alzheimer
1) Controlar los factores de riesgo cardiovascular: colesterol, hipertensión, diabetes, obesidad, tabaquismo.
2) Dieta equilibrada: llevar una dieta variada y equilibrada, como la dieta mediterránea, que incluya alimentos como aceite de oliva virgen extra, legumbres, frutos secos, fruta, verdura, pescado…
3) Ejercicio físico: caminar y mantenerse activo es fundamental. Siempre adaptando la actividad a las características de la persona.
4) Mente activa: ofrecer retos a la mente ayuda a mantener nuestra reserva cognitiva, aprender nuevas habilidades, hacer crucigramas, leer, apuntarse a talleres o cursos…
5) Vida social: relacionarse con otras personas nos ayuda a mantener las conexiones neuronales activas y resulta clave para nuestro bienestar.
Para recordar el Alzheimer si se detecta a tiempo, puedes parar su avance por eso debemos estar atentos a los primeros síntomas, y acudir al médico.
Buscar ayuda y grupos de apoyo a través de las redes puedes conectar con la Asociacion Dominicana de Alzheimer, donde dan ayuda a quienes han sido Diagnosticado y orientar a los Cuidadores para trabajar la empatia, sensibilidad, solidaridad pero sobretodo la paciencia.
Nota: Parte de los datos vertidos en este artículo, fueron obtenidos vía https://www.mayoclinic.org/

